20/03/2026
Hay noticias que no solo se escuchan… se sienten,
se quedan en el pecho, incomodan, duelen, y nos hacen cuestionarnos muchas cosas 😞, desde hace algunos días como comunidad juarense, estamos consternados por lo ocurrido con el pequeño Eitan Daniel 💔…ha tocado una herida muy profunda en nuestra comunidad, una herida que no solo habla de la pérdida de una vida inocente, sino de la ausencia de cuidado, de protección y de voces que quizá no fueron escuchadas a tiempo. Un ser indefenso que debía ser resguardado, amado, sostenido…y terminó siendo víctima de quienes tenían la responsabilidad de protegerlo.
Duele especialmente cuando quien debía ser refugio se convierte en verdugo, porque rompe una de las bases más esenciales del ser humano: la confianza en el otro; y en medio de todo esto, también es importante mirar los silencios que rodean estos hechos tan lamentables, y no desde la culpa, sino desde la conciencia de que todos formamos parte del tejido social que puede sostener o descuidar.
Porque a veces el dolor no empieza en el último acto, sino mucho antes… en lo que no se vio, en lo que se sintió extraño pero se ignoró, en lo que se dejó pasar. Y ahí es donde vale la pena detenernos, aunque incomode, y preguntarnos: ¿qué estamos dejando de mirar como sociedad?, ¿en qué momentos elegimos callar?, ¿a quién no estamos escuchando?
Acompañar el dolor también implica hacernos responsables de la vida, de cómo miramos al otro, de cómo nos hacemos presentes, de cómo elegimos no ser indiferentes. No siempre podremos cambiar lo que ya ocurrió, pero sí podemos transformar la forma en que habitamos nuestras relaciones y nuestra comunidad.
Que el nombre de Eitan Daniel no se quede solo en el dolor, o en la exigencia de ¡Justicia! que no sea solo una historia que con el tiempo se olvida, que nos deje algo, que nos mueva, que nos despierte… que nos ayude a construir espacios más seguros, más empáticos y más conscientes, donde la vida, sobre todo la de los más vulnerables, sea verdaderamente resguardada.
Hoy duele…
y es importante no voltear la mirada🖤