31/12/2020
LO QUE EL 2020 NOS ENSEÑÓ.
Sin imaginar lo que nos esperaba, hace un año la humanidad nos preparábamos para dar la bienvenida al 2020 haciendo planes para un año inolvidable, y que sin duda lo será, pero no por las razones planeadas o esperadas en esos momentos.
Quien iba a pensar que el casi ignorado anunció que hicieran el 30 de Diciembre del 2019 las autoridades sanitarias de la ciudad de Wuhan de varios casos de una aparente neumonía relacionados con la ingestión de una “sopita de murciélago” por varios comensales en el Mercado mayorista de mariscos del Sur de China, terminaría siendo la pandemia más grande del Siglo XXI.
Se habló de 27 casos, siete de ellos graves de una rara enfermedad respiratoria (síndrome respiratorio agudo grave) informando que ya se habían descartados las causas más comunes de neumonía.
Fiel ha esa característica que tenemos los seres humanos que solemos pensar que las desgracias de otros nunca nos sucederán a nosotros, en Occidente mirábamos con decidía lo que sucedía en China incluso cuando la epidemia se extendía a sus países vecinos.
Que lejos esta China, que distante nos quedaba Asía.
Cuando la epidemia llegó a Europa se hizo más real, sin embargo la gente en América aún mirábamos lo que pasaba al otro lado de Atlantico como algo lejano, sin preocuparnos ni prepararnos para lo que se acercaba.
Hasta que la epidemia llegó a nuestras costas fue cuando los casos se empezaron a contar por millones y los mu***os por cientos de miles. Fue entonces cuando advertimos que podría ser real y empezamos a considerar tomar un poco más en serio la situación.
El causante de todo el flagelo vivido hasta ahora, es el SARS-CoV-2, este nuevo coronavirus mide aproximadamente 40 a 200 nm (1 nanómetro = 1 millonésima parte de un milímetro) de diámetro y su genoma es ARN monocatenario de sentido positivo.
Aún siendo tan pequeño ha causado enfermedad, muerte, divisiones políticas, noticias falsas, crisis económicas, ha destruido sistemas de Salud, ha desnudado desigualdades, ha desencadenado divorcios, crisis de ansiedad, depresión, crisis de pánico y ha puesto de luto y de rodillas a toda la humanidad.
En un mundo tan interconectado como en el que vivimos actualmente, en todos los pueblos del mundo se ha adoptado un nuevo vocabulario:
Pandemia, Coronavirus, COVID-19, confinamiento, inmunidad de rebaño, estudios de fase 3, distanciamiento social, mascarilla o cubrebocas KN95, sanitización de los espacios, brote, rebrote y rebote, cuarentena, inmunización, etc. Siendo todas estas ya palabras universales en cualquier idioma.
Por fortuna ya se descubrió y se inició la aplicación de la vacuna en varios países y próximamente será la inmunización de manera global y con eso muy probablemente dentro de algunos meses empezaremos a recuperar poco a poco nuestros espacios y ritmo de vida habitual. Mientras tanto deberemos de seguir cuidándonos.
En resumen, este virus nos ha puesto en nuestro sitio, nos ha colocado en el lugar que realmente tenemos en la naturaleza, el de una especie animal más, una especie que si no aprende a vivir en armonía con su medio ambiente, respetando al animal más pequeño y al árbol más grande o a la bacteria aparentemente más insignificante, terminará siendo víctima de otra gran pandemia, la que muy probablemente será causada nuevamente por otro virus.
Finalmente, para este año que está por iniciar les deseo un esperanzador 2021 esperando que no bajen la guardia y se mantengan con salud y prosperidad.