26/08/2026
Hay algo que he aprendido acompañando procesos de duelo y pérdidas: **desde afuera, muchas veces creemos que sabemos cuál es la salida.**
He escuchado frases como:
“¿Por qué no lo sueltas ya?”
“Si yo estuviera en tu lugar, haría esto…”
“Ya pasó suficiente tiempo.”
“Solo tienes que seguir adelante.”
Y entiendo de dónde vienen. Muchas veces nacen del amor, del deseo de ayudar y de no querer ver sufrir a quien queremos.
Pero cuando estás dentro de un proceso, las cosas no se ven igual.
Desde afuera, el laberinto parece sencillo.
Desde adentro, cada vuelta puede estar llena de recuerdos, miedo, culpa, incertidumbre, cansancio o preguntas que todavía no tienen respuesta.
Como tanatóloga, he aprendido que **acompañar no siempre significa tener la respuesta para el otro.**
A veces acompañar significa sentarse cerca.
Escuchar sin apresurar.
Respetar los silencios.
Sostener cuando el otro todavía no puede sostenerse.
Y confiar en que, aunque hoy no pueda ver la salida, **está haciendo lo mejor que puede con lo que tiene y con lo que siente.**
Y si tú eres quien está dentro de ese laberinto, quiero recordarte algo:
🌿 **No estás perdido por no encontrar todavía el camino.**
Quizá simplemente estás atravesando un proceso que necesita tiempo.
No te compares con quien ya salió.
No te castigues porque otros avanzan más rápido.
No conviertas tu proceso en una carrera.
Y si hoy estás acompañando a alguien que atraviesa una pérdida, recuerda:
**No necesitas mostrarle la salida.
Quizá lo más amoroso que puedes hacer es caminar a su lado hasta que pueda encontrarla por sí mismo.**
Porque sanar no siempre es avanzar en línea recta.
A veces sanar es dar vueltas, detenerse, llorar, descansar, volver a intentar… y poco a poco descubrir que incluso dentro del laberinto seguimos caminando hacia la vida. 🤍
**No juzgues el laberinto de alguien desde la tranquilidad de quien ya está afuera.**
— *Sofía Campos Medellín*
*Tu Tanatóloga* 🌊