31/05/2026
📚 Sulfato de magnesio para la prevención de convulsiones en preeclampsia: origen, bases experimentales, estudios clínicos y evolución en la práctica obstétrica
Cunningham FG, Nelson DB. American Journal of Obstetrics & Gynecology, 2026
La eclampsia continúa siendo una de las principales causas de morbimortalidad materna a nivel mundial. En esta revisión histórica y científica, Cunningham y Nelson describen cómo el sulfato de magnesio (MgSO₄) evolucionó desde una alternativa terapéutica hasta convertirse en el tratamiento estándar para la prevención y manejo de las convulsiones asociadas con preeclampsia y eclampsia.
🔍 Aspectos históricos relevantes
Durante siglos, el manejo de la eclampsia estuvo basado en prácticas empíricas que incluían sangrías, purgas, sedación profunda, narcóticos, diuréticos e incluso partos forzados, con tasas extremadamente elevadas de mortalidad materna.
A finales del siglo XIX y principios del XX surgieron protocolos basados en sedación intensiva (métodos de Stroganoff y Rotunda), pero los resultados seguían siendo limitados.
El verdadero cambio ocurrió cuando se observó la capacidad del magnesio para controlar convulsiones en otras enfermedades neurológicas, lo que llevó a su aplicación progresiva en pacientes con eclampsia.
⚙️ Bases fisiológicas y mecanismos de acción
Aunque el mecanismo exacto no se comprende por completo, el sulfato de magnesio ejerce múltiples efectos beneficiosos:
✅ Estabilización neuronal mediante bloqueo de receptores NMDA.
✅ Disminución de la excitabilidad cortical cerebral.
✅ Reducción de la liberación de neurotransmisores excitatorios.
✅ Efecto vasodilatador cerebral que mejora la perfusión cerebral.
✅ Disminución del vasoespasmo cerebral asociado a la preeclampsia severa.
✅ Protección frente al edema cerebral y la lesión neurológica secundaria.
Estos mecanismos explican por qué el sulfato de magnesio es superior a otros anticonvulsivantes para prevenir la progresión hacia eclampsia.
📊 Evidencia clínica que cambió la práctica
Los autores destacan que múltiples estudios clínicos realizados durante el siglo XX demostraron que el MgSO₄:
☑️Reduce significativamente el riesgo de convulsiones.
☑️Disminuye la recurrencia de crisis en pacientes con eclampsia.
☑️Reduce la morbimortalidad materna.
☑️Presenta mayor eficacia que fenitoína, diazepam y otros anticonvulsivantes utilizados previamente.
El punto culminante de esta evidencia fue el estudio MAGPIE Trial, que consolidó al sulfato de magnesio como la terapia estándar mundial para la prevención de eclampsia.
💉 Esquemas de administración
Los autores revisan los regímenes clásicos que continúan siendo la base de la práctica actual:
➡️Esquema de Pritchard
Carga: 4 g IV + 10 g IM.
Mantenimiento: 5 g IM cada 4 horas.
➡️Esquema de Zuspan
Carga: 4–6 g IV.
Mantenimiento: 1–2 g/h IV continua.
Ambos han demostrado eficacia clínica comparable cuando se utilizan correctamente.
⚠️ Seguridad y monitoreo
Aunque el sulfato de magnesio posee un amplio margen terapéutico, requiere vigilancia estrecha de:
✅️Frecuencia respiratoria.
✅️Reflejos osteotendinosos.
✅️Diuresis.
✅️Estado neurológico.
La toxicidad puede manifestarse mediante:
🔸 Hiporreflexia.
🔸 Depresión respiratoria.
🔸 Bloqueo cardíaco.
🔸 Paro cardiorrespiratorio en casos extremos.
El antídoto continúa siendo el gluconato de calcio intravenoso.
🤰 Retos actuales
Los autores señalan que aún existen áreas de debate:
⛔️Definiciones cambiantes de preeclampsia.
📛Identificación de pacientes que realmente se benefician de profilaxis anticonvulsiva.
📛Adaptación de dosis en pacientes obesas o con insuficiencia renal.
📛Implementación del tratamiento en países con recursos limitados.
A pesar de estos desafíos, ninguna otra estrategia ha demostrado una eficacia comparable para la prevención de convulsiones en preeclampsia.
🎯 Mensajes para llevar a casa
🔹 El sulfato de magnesio es uno de los tratamientos más estudiados y exitosos en obstetricia moderna.
🔹 Disminuye de forma significativa el riesgo de eclampsia y muerte materna.
🔹 Su eficacia supera a anticonvulsivantes tradicionales como diazepam y fenitoína.
🔹 La monitorización clínica sigue siendo fundamental para prevenir toxicidad.
🔹 Más de un siglo de investigación respalda su papel como el estándar de cuidado en la preeclampsia severa y la eclampsia.