05/06/2026
Estoy profundamente agradecida porque hoy tengo la vida que alguna vez soñé.
No porque todo sea perfecto.
No porque nunca tenga dudas, cansancio o desafíos.
Sino porque un día soñé con vivir de lo que amo.
Con tener un espacio propio para acompañar personas.
Con enseñar yoga.
Con seguir aprendiendo.
Con tener tiempo para contemplar la naturaleza y mi propia vida.
Y sin darme cuenta, mientras estaba ocupada construyendo paso a paso, esa vida llegó.
Hoy entiendo que la abundancia no siempre significa tener más.
A veces significa despertar y sentir paz con la vida que has construido.
Reconocer que lo esencial está presente.
Que hay amor, propósito, aprendizaje, comunidad y un lugar al que llamas hogar.
También significa honrar el camino recorrido.
Agradecer a la mujer que siguió adelante cuando las cosas eran inciertas.
A la que sembró sin saber cuándo llegaría la cosecha.
Hoy miro mi vida con ternura y gratitud.
Y aunque todavía tengo sueños, proyectos y caminos por recorrer, ya no vivo esperando que la felicidad ocurra en el futuro.
Cada vez más la encuentro aquí.
En una clase de yoga.
En una conversación significativa.
En una caminata al amanecer.
En una libreta llena de ideas.
En las personas que amo y en las que me permiten acompañarlas.
Quizás la abundancia más grande no es tener una vida extraordinaria, sino reconocer lo extraordinario que puede ser una vida sencilla cuando está llena de sentido. ❤️🩹🌼🌱