20/04/2026
No sé en qué momento pasaron los años…
y este pecho que fue hogar, hoy empieza a aprender a soltar.
Cuatro años contigo, mi amor…
cuatro años siendo refugio, calma, consuelo, vínculo… vida.
Y antes de ti, seis años con tu hermana.
Más de 10 años seguidos siendo ese lugar al que siempre podían volver.
Hoy no es un adiós.
Es un empezar a despedirnos despacito.
Y cómo duele…
porque no solo estoy destetando a mi hijo,
también estoy aprendiendo a soltar una parte de mí
que vivió, amó y se entregó en cada toma.
He sido alimento…
pero sobre todo, he sido casa.
Y saber que poco a poco ya no me necesitarás de esta forma
me rompe un poquito… aunque al mismo tiempo me llena de orgullo.
Porque creciste.
Porque crecimos.
Como mamá, y como asesora de lactancia,
este momento me atraviesa más profundo de lo que imaginé.
Pero también sé que los ciclos no terminan, se transforman…
y el amor nunca se va, solo cambia de forma.
Hoy elijo empezar este proceso con amor, con respeto, con gratitud…
aunque mis brazos quieran detener el tiempo
y mi corazón susurre bajito:
quédate aquí un ratito más.
Estoy lista, mi corazón también lo está ❤️