28/05/2026
✨💖¿Qué es incluir a Dios?💖✨
Es dejar de rechazar lo que es.
Es mirar con ojos de compasión a todos los seres que existen.
¿Acaso crees qué quien mata, quien roba, quien abusa o quien corrompe no es también hijo de Dios?
¿Y tú sí?
¿Quién decide qué es correcto y qué no?
¿Desde dónde nace el juicio?
Recordemos que todos somos hijos de Dios… Solo que muchos lo hemos olvidado, porque durante mucho tiempo nos hicieron creer que estamos separados de Él; que para ser dignos de su amor debemos arrodillarnos, implorar, humillarnos, arrepentirnos o vivir sintiéndonos culpables.
Incluir a Dios no es únicamente ir a misa los domingos, rezar ciertas palabras o vivir temiéndole porque somos “pecadores”.
Incluir a Dios es llevarlo con nosotros a todas partes.
Es saber que nada nos falta.
Es confiar en que todo lo que verdaderamente es para nosotros ya está dispuesto por derecho divino.
Es comprender que solo podemos ver aquello que conscientemente nos permitimos mirar.
Desde mi experiencia, quiero compartir que todo aquello que percibimos como “malo, injusto o perjudicial”, nace de la ausencia de conciencia de Dios.
Y no porque Él nos haya abandonado, sino porque cada ser humano posee libre albedrío y actúa desde el nivel de conciencia que conoce.
¿Qué pasaría si cada día incluyéramos más a Dios?
Si miráramos con compasión al vecino, al que conduce con imprudencia, al que se equivoca, al corrupto, al que hiere, al abusador…
No para justificar sus actos, sino para recordar que también ahí existe un alma que olvidó quién es.
Incluir a Dios también está en lo simple y cotidiano:
En escuchar el canto de los pájaros.
En oler el aroma de las flores.
En contemplar el sonido del mar y el choque de las olas.
En observar el amanecer.
En mirar las montañas cubiertas de nieve.
En ver cómo las hojas de los árboles se mueven con el viento.
Está en bañarnos en un río cristalino.
En reír, brincar, respirar, inhalar y exhalar.
En bailar, cantar, descansar, comer y dormir.
Incluso en nuestras labores más sencillas.
Porque cuando vivimos con gozo, gratitud y presencia, también estamos incluyendo a Dios.
Ahí es donde comenzamos a verlo todo distinto.
Ahí comprendemos que Dios es el Todo y, que todo y todos habitamos en Él. 💞
La decisión está en cada uno de nosotros.
Tú decides si quieres incluir a Dios desde la expansión, la alegría y el amor…
o seguir mirándolo desde la separación, el juicio, la escasez, la pequeñez y los límites.
Mónica Castañeda ✍🏼