24/05/2026
Nuestro cuerpo recuerda los
Cuando iniciaron las tareas escolares con mayor necesidad de ayuda en casa (algo que sucede poco, pues nuestras hijas estudian en una escuela de pedagogía alternativa), fue muy evidente cómo mi cuerpo recordó escenas de mí misma:
Yo estando a lado de mi mamá, estudiando. Siendo atendida con amor y paciencia. Pude identificar que tal rutina fluyó (la de ayudar con la tarea de Español y Lenguaje). Analizaba por qué, y entendí que:
* La rutina se sostiene en un recuerdo positivo.
* Pero fue SORPRENDENTE el darme cuenta CÓMO LO VIVIÓ MI CUERPO: con conexión y dulzura.
Porque nuestro cuerpo tiene una extraordinaria memoria emocional.
Desde luego, soy una madre, que sigue creciendo. Que guía, que erra, que está y a veces no, que repara.
Pero hoy, después de meses de ayuda [donde unos días fluyeron más que otr@s, pues en casa vivimos en primera persona la neurodivergencia, y, el rechazo a la demanda aparece con frecuencia], llegó el día de la autonomía. Esa labor de apoyo, hoy no fue necesaria, sólo estuve lo suficientemente pendiente para que con mi compañía hagan las tareas de la escuela.
Y lo que sucedió fue algo natural. No impuesto ni pedido por mamá y papá.
Una de mis hijas ayudó a su hermana con la tarea. Con amor, ternura y paciencia.
Cuando finalizaron, les comenté algo de lo que observé al verlas trabajar, y, sin indagar de más, afirmaron que se sintieron a gusto y tranquilas trabajando de esta manera. Con paz y armonía.
Y yo sentí amor. Mucho 💕.
Viví en unos minutos lo que llevó estudiando mucho tiempo: las emociones positivas se contagian y se enseñan. Se cultivan y se refuerzan. Los cuidados se sienten en el cuerpo y eso promueve vínculos de seguridad. Y, el dolor de mis heridas [causadas por el patriarcado] no definió mi historia de vida, pues aparecieron que me mostraron otra forma de verme y construirme (valiente, valiosa), especialmente, mi esposo y mis amistades. Y así, he .