20/01/2021
POLEN
El polen es un polvillo gestado por los órganos masculinos de las plantas, cuyo objetivo es fecundar a las femeninas. Las abejas lo recogen con las patas y lo humedecen con néctar, formando bolitas de unos siete mg de peso, que llevan a la colmena y sirve de alimento a las abejas obreras.
El polen fresco posee capacidades terapéuticas más efectivas, ya que con el paso del tiempo sus nutrientes (aminoacidos, carbohidratos, vitaminas, enzimas,…) pierden su mayor impacto.
Propiedades del polen:
Los beneficios que encontramos son un mejor funcionamiento de todo el cuerpo: en las hormonas, las enzimas, las defensas orgánicas y los anticoagulantes.
Se utiliza para:
Recuperaciones en caso de anemia o debilidad
Aumento de la resistencia ante enfermedades
Vigorizante del sistema nervioso
Buena regulación intestinal
Remineralización durante el embarazo y la lactancia, facilita el trabajo del parto impidiendo las secuelas del RH negativo y agiliza el metabolismo de las futuras mamás
Problemas de apatía sexual (actua contra la frigidez y la impotencia) y trastornos de la próstata (su uso regular lo rejuvenece)
Recuperación del apetito en personas convalecientes
Equilibrio del peso corporal en obesidad o delgadez
Fortalecimiento de la memoria
Mejora de la visión
Estabilización de los niveles de glucosa (siendo muy útil para los diabéticos)
Las hormonas vegetales del polen no poseen efectos colaterales e incluyen la facultad de regular secreciones de las glándulas endocrinas.
Los expertos aseguran que una alimentación con polen incorpora más nutrientes que una con lácteos, carne, frutas, hortalizas y granos.
Consumirlo hace al cuerpo más fuerte y resistente, además de tener efectos rejuvenecedores.