28/05/2026
Hoy en el Hospital General de Maravatío nos complace honrar, agradecer y celebrar dos décadas de una trayectoria impecable.
Veinte años se dicen fácil, pero transformarlos en días enteros de entrega, desvelos y un amor infinito por la medicina y la niñez, es un logro que merece toda nuestra admiración.
Hablar de la Dra. Flor como pediatra es hablar de un pilar fundamental en nuestro hospital.
Durante estos 20 años, nos ha demostrado que la medicina no solo se ejerce con la mente, sino, sobre todo, con el corazón.
Su trabajo diario con los más pequeños es el reflejo de un cariño profundo que cura más allá de los medicamentos.
Pero lo que hace a la Dra. Flor verdaderamente extraordinaria es su actitud. Todos aquí sabemos que no importa qué tan difícil sea la jornada, ella siempre nos recibe con un espíritu entusiasta y una mentalidad positiva. Es de esas profesionales que no se quedan en el problema, sino que construyen la solución.
La Dra. Flor es sinónimo de equipo, de unión y de generosidad. Y si hay algo que la define por completo, es su empatía.
En momentos de incertidumbre y dolor, sabe ser el faro de luz para sus pequeños pacientes y un refugio de paz y confianza para sus familiares.
Querida Dra. Flor: gracias por hacer de este hospital un lugar más humano. Gracias por estos 20 años de vocación inquebrantable y de enseñarnos, día con día, el verdadero significado de servir.
¡Muchas felicidades por estos 20 años y que vengan muchos más!