30/05/2026
El goce inmediato no da lugar a lo bello, puesto que la belleza de una cosa se manifiesta mucho después, a la luz de otra, por la significatividad de una reminiscencia. Lo bello responde a la duración, a una síntesis contemplativa. Lo bello no es el resplandor o la atracción fugaz, sino una persistencia, una fosforescencia de las cosas. La temporalidad de lo bello es muy distinta de la del desfile cinematográfico de las cosas. La época de las prisas, su sucesión cinematográfica de presentes puntuales, no tiene ningún acceso a lo bello o lo verdadero. Solo cuando uno se detiene a contemplar, desde el recogimiento estético, las cosas revelan su belleza, su esencia aromática. Se compone de sedimentos temporales que fosforecen.
–Byung Chul Han
Art: Je Shen