10/07/2026
La piel es uno de los órganos que más resiente los cambios hormonales propios de la perimenopausia y la menopausia.
Muchas mujeres comienzan a notar sequedad, pérdida de firmeza, líneas de expresión más marcadas o una mayor sensibilidad cutánea. Aunque solemos atribuirlo únicamente al envejecimiento, las hormonas tienen un papel fundamental en estos cambios.
El descenso de estrógenos disminuye la producción de colágeno y elastina; la reducción de progesterona favorece una piel más seca y reactiva; y el estrés crónico, a través del aumento del cortisol, puede acelerar el envejecimiento cutáneo.
La buena noticia es que hoy contamos con estrategias para acompañar esta etapa: desde una rutina de skincare adecuada hasta tratamientos regenerativos que ayudan a estimular la producción de colágeno y mejorar la calidad de la piel.
Porque el bienestar femenino también se refleja en una piel saludable. 🤍