24/08/2026
¿Te ha pasado que preparas una clase con todo el entusiasmo… y no llega nadie?
A mí me pasó la semana pasada. Y me ha sucedido muchas veces en este camino de compartir clases de yoga y flex.
Se siente raro.😫
Preparas la secuencia, llegas con tiempo, acomodas el espacio… y cuando llega la hora, estás sola, sola, sola como… 😂(quien entendió, entendió).
Como instructor, es fácil interpretar esa ausencia como algo personal.
“Quizá no soy suficientemente bueno.”
“Quizá a nadie le interesa lo que estoy compartiendo.”
“Quizá debería dejar de hacerlo.”
Pero con el tiempo he aprendido que la asistencia no siempre habla de ti.
La realidad es que hay demasiadas cosas que no controlamos: los horarios, el clima, las vacaciones, el dinero, las prioridades de cada persona, la difusión de la clase, etc.
Y nada de eso significa que tu práctica no tenga valor.
Así que si eres instructor de yoga y alguna vez te has encontrado un salón vacío recuerda que:
No tienes que convertir cada clase en un éxito para justificar por qué enseñas.
Quizá hoy no llegó nadie. Pero eso no significa que nadie necesite lo que tienes para ofrecer.💖💖💖💖