La Terapia Floral usa la emisión electromagnética de ciertas flores para corregir arritmias o alteraciones vibracionales, que se manifiestan como estados de tristeza, incertidumbre y enfermedad. Su trabajo es sumamente amable y eficaz devolviendo nuestra vibración energética a un orden propio y natural. Cuando la persona armoniza su mundo interno, en la mayoría de los casos, los síntomas concretos
remiten o desaparecen. Las esencias florales pueden usarse sin riesgo ya que no contienen acción bioquímica o principio activo y por lo tanto no es posible una sobredosis, efecto secundario o dependencia. Las esencias florales son remedios vibracionales, no son medicamentos y no interactúan con ellos. Pueden ser usados en cualquier edad siendo especialmente eficaces en niños. Pueden ser asociados a otros tratamientos o terapias ya que siempre potencían el proceso de curación y en los casos de procesos incurables aportan sosiego y paz interior.