11/04/2026
Tal día como hoy, 10 de abril de 1919, Emiliano Zapata, líder campesino durante la revolución mexicana de ascendencia indígena nahua y española, fue asesinado en Chinameca, Ayala, por el gobierno "revolucionario" Carranza.
Primeros años, comenzó a abogar por los derechos de los pueblos indígenas en Morelos cuando vio a ricos propietarios de tierras robando continuamente sus tierras, sin respuesta del gobierno. Así que comenzó a tomar parte en ocupaciones armadas de tierras.
Con el estallido de la revolución en 1910, Zapata se convirtió en el líder del Ejército de Liberación del Sur. La fuerza era una milicia campesina que luchaba por la "tierra y libertad", un lema que adoptaron del anarquista mexicano Ricardo Flores Magón.
Después de que Francisco Madero asumiera el poder en 1911, Zapata lo denunció por traicionar a la revolución y redactó el Plan Ayala: un programa radical de reforma agraria. Madero fue derrocado por el contrarrevolucionario Victoriano Huerta.
El ejército sureño de Zapata se alió con los ejércitos revolucionarios en el norte, liderado por Pancho Villa y Venustiano Carranza. Pronto derrocaron a Huerta, y convocaron una convención para formar el nuevo gobierno, en la que Zapata se negó a participar ya que ninguno de los organizadores había sido elegido.
Con Carranza en el poder, sólo implementó reformas moderadas, que quedaron muy por debajo del plan Ayala, por lo que los zapatistas lucharon.
Carranza puso una recompensa por la cabeza de Zapata, esperando que uno de sus propios luchadores lo traicionara, pero ninguno de ellos lo hizo. Al final fue atraído a una reunión con uno de los hombres de Carranza que fingió interesarse en desertar.
Cuando Zapata llegó a la reunión fue acribillado a balazos, y su cuerpo fotografiado con fines de propaganda.
Sigue siendo hasta el día de hoy un héroe nacional, que se levantaron en 1994 y crearon un territorio autónomo que se nombró en su honor.