20/02/2025
El síndrome de Asperger es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la forma en que una persona se comunica e interactúa con los demás. Aunque ya no se considera un diagnóstico separado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), sus características se incluyen ahora dentro del trastorno del espectro autista (TEA).
Características principales:
Dificultades en la interacción social:
Problemas para entender las señales sociales no verbales (expresiones faciales, lenguaje corporal).
Dificultad para iniciar y mantener conversaciones.
Intereses limitados y específicos que dominan las conversaciones.
Dificultad para entender las emociones de los demás y expresar las propias.
Patrones de comportamiento repetitivos:
Intereses intensos y obsesivos en temas específicos.
Rutinas rígidas y dificultad para adaptarse a los cambios.
Movimientos repetitivos (aleteo de manos, balanceo).
Sensibilidad sensorial (a la luz, el sonido, el tacto).
Habilidades del lenguaje relativamente preservadas:
A diferencia del autismo clásico, las personas con Asperger suelen desarrollar el lenguaje a una edad temprana.
Pueden tener un vocabulario extenso y un lenguaje formal.
Sin embargo, pueden tener dificultades con el lenguaje pragmático (el uso del lenguaje en contextos sociales).
Inteligencia promedio o superior:
Muchas personas con Asperger tienen habilidades cognitivas destacadas en áreas específicas.