16/05/2026
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35318829/
NO SOLO ES ALIMENTARSE, ES NUTRIRSE.
En este estudio se dio seguimiento durante 30 años a los paciente, cuyo objetivo fue evaluar la ingesta de proteínas, incluyendo proteínas totales, vegetales, animales y lácteas, en relación con la incidencia de fragilidad ( La fragilidad se definió como la presencia de al menos tres de los siguientes cinco criterios de la escala FRAIL Fatiga, Resistencia, Deambulación, Enfermedades y Pérdida de Peso: fatiga, baja fuerza, capacidad aeróbica reducida, presencia de cinco o más enfermedades y pérdida de peso del 5 % o más) en una amplia cohorte de mujeres mayores.
Conclusiones: Un mayor consumo de proteína vegetal, pero no de proteína animal ni láctea, se asoció con un menor riesgo de fragilidad. La sustitución de proteína animal por proteína vegetal, especialmente proteína animal no láctea, se asoció con un menor riesgo de fragilidad.
A higher intake of plant protein, but not animal or dairy protein, was associated with a lower risk of frailty. Substitution of plant protein for animal protein, especially non-dairy animal protein, was associated with lower risk of frailty.