21/06/2025
Sabías que...?
Los estudios basados en la teoría de grafos sugieren que las conexiones en la red cerebral están organizadas de forma eficiente a modo de small-worlds, es decir, donde existen sistemas funcionales altamente conectados entre sí (clusters) que posibilitan el procesamiento local de la información, pero también conexiones a larga distancia que aseguran un alto grado de eficiencia en la comunicación a través de la red, lo que facilita la integración de la información procesada por los diferentes sistemas funcionales.
Asimismo, se identifican regiones especialmente relevantes dado su grado de centralidad en la red, las cuales, debido a su alto nivel de conexión con el resto del cerebro, funcionan como «estaciones de paso» durante el procesamiento de la información que mantienen a toda la red de alguna manera conectada, aunque sea indirectamente.
Por otro lado, a nivel topográfico, es posible identificar una serie de subredes en estado de reposo que se ubican anatómicamente en áreas implicadas en las funciones sensoriomotoras, así como en procesos cognitivos como el lenguaje, la memoria de trabajo o la atención. Es decir, tales subredes se localizan espacialmente en regiones cerebrales activadas por la ejecución de tareas motoras, perceptivas o cognitivas. De hecho, la misma estructura topológica de las redes por defecto ha sido replicada usando reconstrucción de fuentes con MEG.
Estas subredes tienen la cualidad de estar activas durante el estado de reposo, a modo de línea base o actividad neuronal basal, y aumentan selectivamente su activación cuando el sujeto está ejecutando una determinada tarea dependiendo de los requerimientos de ésta. De hecho, se ha observado que el patrón de activación de esta actividad espontánea puede utilizarse para predecir la topografía y la variabilidad de la respuesta cerebral ante un amplio rango de tareas.
Fuente: Conectividad Funcional y Anatómica en el Cerebro Humano. Fernando Maestú.