15/07/2026
La historia detrás de unos boletos
Quiero contarles algo que me pasó hace unas semanas y que me dejó pensando mucho.
Durante la preventa para la final entre Pumas y Cruz Azul, como tarjetahabiente del banco patrocinador tuve acceso anticipado a la compra de boletos. En ese momento estaba pasando por una situación económica complicada, así que decidí venderlos.
No lo hice de forma clandestina ni buscando engañar a nadie. Incluso investigué cuáles eran las plataformas más seguras para revender boletos de manera segura, donde el comprador y el vendedor están protegidos. Ahí publiqué mis entradas y también las compartí en algunos grupos de aficionados.
Lo que nunca imaginé fue la reacción de algunas personas.
Hubieron muchos comentarios y recibí cientos de mensajes para conocer los precios. Entre esos mensajes hubo uno que llamó más mi atención. Una mujer no solo criticó el precio. Se tomó el tiempo de revisar mis redes sociales, hacer comentarios sobre mi apariencia, decir que “me quería hacer rica” y lanzar ataques que no tenían nada que ver con los boletos.
Y eso me hizo reflexionar.
Si alguien considera que algo está caro, tiene todo el derecho de no comprarlo. Así de simple. Nadie está obligado a aceptar una oferta.
Lo que no debería normalizarse es convertir una diferencia de opinión en ataques personales, humillaciones o descalificaciones.
Vivimos en una época en la que hablamos mucho de empatía, de sororidad, de respeto y de salud mental. Pero esos valores solo tienen sentido cuando también los practicamos con personas que no piensan como nosotros o con quienes toman decisiones distintas.
No se trata de boletos de fútbol.
Se trata de recordar que detrás de cada perfil hay una persona, con circunstancias que no conocemos y que no merece ser juzgada por su físico, su vida o sus decisiones.
La próxima vez que algo te parezca caro, injusto o simplemente no estés de acuerdo, recuerda que siempre existe una opción muy sencilla: seguir de largo.
La crítica puede ser válida. La agresión nunca.
¿Tu que piensas?
Te leo
Jen 💜