13/05/2026
Estamos tan identificados con nuestra mente que no cuestionamos nuestros pensamientos ni nuestras preocupaciones. Cuando enlazamos en un mal día varios pensamientos negativos, ¡ Zas! Ya hemos cambiado nuestro estado emocional sin ser consciente de ello. Sí, como lo lees, sin ser consciente de que te identificas con esos pensamientos negativos y preocupaciones, sin cuestionarlos desde una consciencia más elevada u otra perspectiva.
Tu mente está a tus ordenes, filtra la información que le conviene para mantener tus creencias, ella no entiende si son buenas o no, es una fiel servidora de ti y tú deberás ser un buen JEF@, de lo contrario, te llevará por donde quiera como carruaje con los caballos desbocados. Solo se fijará y te traerá aquello que le ordenes aunque sea inconscientemente.
Por ejemplo, cuando te vas a comprar un auto de una marca concreta, no te has dado cuenta de que durante esa temporada ves muchos más coches de esa marca por la calle. Antes de decidirte por esa marca, seguro que también pasaban muchos por tu lado, pero no te fijabas tanto en ellos. Ahora que tu mente sabe que va a ser tu nuevo auto, no para de verlos. Pues lo mismo pasa con la felicidad y las desgracias por ejemplo. Si piensas que eres infeliz, tu mente dirá “ A tus órdenes”, se centrará y te recordará todos los momentos infelices y te dará motivos para seguir siéndolo. Así que haz el favor de aprender cómo funciona la mente y contrólala para ser más feliz. Hay personas que viven con pensamientos negativos o preocupaciones diarias que quizás nunca ocurran. Ya nos trae la vida eventos reales inesperados como para cargar voluntariamente con más, y encima imaginarios.
Entiende que tu mente puede interpretar mal algunos aspectos del mundo exterior que le rodea. Sacar conclusiones irreales que te lleven a enlazar pensamientos negativos unos tras otros hasta padecer ansiedad, en vez de resolver el problema. Esto es porque trabajan en automático, es su funcionan natural. Necesitan a un JEF@ que les ponga orden.
Los pensamientos son muy rápidos, tenemos miles de ellos todos los días. Si quieres estar tranquilo y rebatirlos, sobre todo aquellos negativos que no te dejan en paz y te generan ansiedad. Sácalos de tu cabeza y escríbelos, encuentra desde otra perspectiva y conciencia más elevada pruebas de que no son realidad. Normalmente, son exageraciones que nos montamos.
Por ejemplo:
Generalizamos: De un evento aislado, metes todos dentro del mismo “saco” y creas tu realidad de los hechos.
Eres subjetiv@: Sacas tus conclusiones simplemente por tus creencias. Incluso te tomas las cosas demasiado personalmente.
Totalizas: Esto es blanco o es negro. Utilizamos el siempre, el todo, el nadie, el nunca, etc.
Tienes telepatía: Sabes constantemente lo que los demás piensan de ti y reaccionas según tus creencias.
Si te elevas y te das cuenta de las posibles distorsiones de tus pensamientos podrás contrarrestar los pensamientos negativos automáticos de tu mente, empezar a cultivar más los positivos y ser más feliz.
Si los pensamientos negativos te “atrapan” te llevarán a una acción equivocada. “No estoy preparado” – acción -> “No voy a la entrevista de trabajo” – “No me siento con ganas” – acción –> “No voy a la fiesta”.
Comprueba que no son verdad y toma las riendas de tu mente. Tienes que ser tu JEF@ y cuestionarte los pensamientos negativos que te impiden avanzar, que te bloquean. Exponte a ellos, haz justamente lo contrario de lo que te pidan porque son el causante de tu malestar y están equivocados.
No se trata de una guerra con tus pensamientos, se trata de mucho amor y dialogo contigo mismo para tranquilizarte, contrarrestar de una forma lógica los pensamientos negativos y ver la verdad. Ponle una etiqueta o personalidad a tu pensamiento negativo, crea otra personalidad de pensamiento positivo y ponle una silla enfrente para que lo convenza con todos los argumentos que se le ocurran para contrarrestar a los suyos.
Después de escuchar a los dos, de ver sus diferentes perspectivas, tú decides quien dice la verdad.
Hay que hacer ejercicios de auto imagen y auto-observación para saber qué crees de ti mism@ y cómo actúas. Después de escribirlo, un ejercicio de mucho poder, y valorar desde tu conciencia y perspectiva elevada, tú decides que quieres creer de lo que has escrito y que es mentira.
En el momento en que no crea en un pensamiento negativo automático que me venga a la cabeza, le he quitado todo su poder. Entonces le digo cuando se ve vuelve a presentar: “Ya te demostré antes que lo que me comentas no es cierto”.
Esto tienes que realizarlo junto con otros ejercicios poniendo todas tus ganas; tu emoción y sentimiento.
“Si domino mi mente, controlo mi vida ” La mente tiene que estar a tu servicio, no que ella haga lo que quiera contigo y te lleve de aquí para allá. Lo que tú creas, tu mente te lo confirmará. Así que empieza a auto-observarte, a analizar y valorar desde una conciencia elevada tus creencias, pensamientos y preocupaciones para darte cuenta cuáles tienen una base cierta y cuales son meras especulaciones de tu mente automática.
Hazte un regalo. Auto obsérvate, revisa la forma de interpretar la vida y tus creencias. Identifícalas y contrarresta aquellas que se hagan sentir mal.
Algunas de las creencias que te pueden hacer sentir mal son:
- Si tengo algún defecto, la gente no me aceptará.
- No puedo fracasar o la gente me despreciará y no me tendrá en cuenta.
- Necesito siempre la aceptación y la opinión de los demás para realizar cualquier cosa o no me sentiré segur@.
- Si alguien me rechaza, significa que no soy digno de ella, algo hay en mí que debo de rectificar.
-Si aprecio a las personas, no debo de discutir nunca con ellas aunque crea que tengo razón.
- Todo lo tengo que controlar, siempre tengo que estar bien.
- Debo de perseguir impresionar a todo el mundo para agradarles y que me tengan en cuenta.
- Si me preocupo constantemente estoy convencido de que lo controlaré todo y saldrá bien.
- Mis problemas son siempre por culpa de los demás.
Estos son sólo ejemplos de las muchas auto-interpretaciones y auto-justificaciones que nos hacemos del mundo exterior y nos pueden traer problemas en nuestra relación interna y con los demás.
No te quedes con lo leído y pasa a la acción. No dejar para mañana que puedas hacer hoy. Exponerse a lo que se teme, aunque sea en compañía, y demostrarse que se puede.
Es una tarea tuya, nadie más lo puede hacer por ti. No vale hacerlo un día, una semana, y olvidarlo. Tienes que hacerlo tuyo y automatizarlo. Encuentra el valor y derrumba los muros y bloqueos de tu mente.