16/09/2015
México, eres alegría, eres trabajo, eres el brazo que mueve la yunta y corta la fruta, el campo, el pastizal, el desierto y tu mar, tus cenotes y lagunas, tus bosques y llanuras, nube errante que cruza la sierra intocable, eres el nopal, la tuna, la sandía, el aguacate, el mango, el plátano, el jitomate.
México te siento, como el verso de los viejos, como el baile de mi abuelo, como la fuerza de la mujer tarahumara y gracia de la veracruzana, como la mañana en tu ciudad, como el café que ahora me he de tomar, como mis niñas jugando con la tierra, como tus palacios hechos de piedra, como la virgen morena que a mi madre consuela.
México me dueles, la impunidad de los delincuentes porque ni 43, ni 25 mil han sido suficientes, el cinismo de tu gobierno porque el discurso muere ante los hechos, porque ocultas la verdad y nos sigues hundiendo. Pero me duele más tu indiferencia y barato vendes tu dignidad, tu patria y descendencia.
México te sueño, libre, con igualdad de género, porque cuando una mujer avanza, no hay hombre que retroceda, porque llego el momento que sin importar el color de gobierno, este vea por los intereses de su pueblo, donde la austeridad anunciada sea real y no un presidente que solo se siga enriqueciendo, porque si bien, aplaudo la despetrolización y no aumentar impuestos, existen muchas más estrategias propuestas que no se están atendiendo porque vienen del que han llamado engendro.
México te lloro, por el recuerdo de aquellos que le dieron nombre y apellido al hartazgo general, por las miles de familias que todos los días lloran en silencio, lagrimas secas porque es tanto el dolor, que ya no pueden más, porque estoy harto de pensar en todo lo que a mis hijos les puede pasar, solo por estar en el momento y equivocado lugar y por eso decido no esperar más, a salir y gritar, que no muera ni uno más, que los mexicanos debemos cambiar, abolir la ignorancia y que los estudiantes sean más.
México te canto, porque cantando se alegran los corazones.