01/06/2026
Antes pensaba que mi valor era algo que debía conquistar como si estuviera escondido detrás de un logro, de una meta, de un reconocimiento… de esa versión perfecta de mí que siempre parecía estar un poquito más adelante.
Aprendí después (hace no mucho) que ese valor se reconoce. A ver, no nací para demostrar que soy suficiente y que una mala decisión, un fracaso o un error no me restan dignidad ni modifican mi esencia.
Hay días en los que me sorprendo midiéndome por lo que produzco, por lo que logro o por todo aquello que aún no consigo. Y es que es súper fácil olvidarlo.
Pero, entonces regreso a una verdad que intento recordar una y otra vez: debajo de todo lo que hago, de todo lo que logro, de todo lo que me equivoco, ¡estoy yo!
Y yo soy suficiente mucho antes de convertirme en todos los roles que hoy desempeño.
-Carlen 🫀