16/02/2026
Un duelo sin instrucciones 🧩
Muchas veces se entiende un duelo como el proceso de adaptación que la mente genera para poder lidiar con una pérdida, una definición concreta e intelectual, pero fría.
Hoy queremos compartirte una cara distinta de este momento tan único para el ser humano, donde las personas experimentamos cosas que no existen únicamente en el mundo del pensamiento, reflexionemos lo siguiente…
Una tortilla recién hecha, el aroma a café y leña, el regaño que cambió cómo pensabas, tu primer trabajo, el ladrido de tu perro, la silla gastada en donde tu gato lima sus uñas antes de dormir, ese viaje en carretera donde compartiste un momento invaluable con alguien.
Los recuerdos son más que simples ecos del pasado, reconstruyen experiencias, nos transportan a lugares, nos permiten acceder a sabores olvidados, y por supuesto, nos dan la oportunidad de reencontrarnos con los seres que marcaron su huella en nuestra vida.👣
Cuando experimentamos una pérdida, no sufrimos únicamente el presente, en ocasiones, el pasado y el futuro pueden quemar con mayor intensidad.
Cuando perdemos un trabajo, también estamos perdiendo vínculos, logros, futuros proyectos, confianza.
Cuando perdemos a una mascota, también perdemos amor incondicional, pláticas existenciales, compañía.
Cuando perdemos a un padre, una madre, un hijo, una pareja, una parte de nosotros es arrancada de lo más profundo de nuestra esencia, el mundo deja de importar, pasado, presente y futuro se vuelven una mezcla de dolor, melancolía, amor, buenos recuerdos, arrepentimiento, culpa, liberación, descanso, vacío, propósito, peleas, lo dicho y lo callado, planes que nunca serán, momentos que siempre permanecerán.🦋
Un proceso verdaderamente transformador y absolutamente subjetivo, sin forma, sin formato, sin instrucciones.
No es coherente estandarizar esta experiencia, no hay permiso de trabajo que sea suficiente, no hay medicina que repare lo que se rompió, no hay terapia que regrese todo a la normalidad, no hay un plazo de tiempo que te despoje del dolor.
Es importante reconocer el impacto que genera vivir un duelo consciente en nuestro estado emocional, físico, social, espiritual y hasta económico, no todo se trata de “echarle ganas” o de “ser fuerte”, es completamente válido parar, replantearse todo, no tener idea de cómo seguir adelante, querer cambiar lo que pasó, no derramar una sola lágrima, sentirse liberado, estar enojado con los que ya no están.
Y tal vez, el duelo no deba verse como reparador, sino integrador, un espacio en donde tenemos la oportunidad de sentir, de llorar, de gritar, de reír, de recordar, de odiar, de amar, de perdonar y ser perdonados, de aceptar que la vida nunca volverá a ser igual, y reconocer que, ese pedazo de nuestra alma que se llevan los que ya no están, es precisamente la prueba de que existieron, de que compartieron su vida con nosotros.🙏
Como siempre, te invitamos a que nos compartas tu opinión, te leemos. ¿Debería cambiar nuestra visión sobre el duelo?