04/12/2025
Hace 4 años mis hermanas recibían esa llamada que tanto habíamos esperado, nunca de alegría por saber que alguien había fallecido, sino con la esperanza de saber que de entre todas las posibilidades (que a decir verdad no son tantas), había unos pulmones para mí.
Es así, que me avisaron, me llevaron a quirófano y (hoy lo expreso así) por fortuna no recuerdo nada de ese día y hasta como mes y medio después (aproximadamente). Recuerdo muy lúcidamente lo que “soñé” con cierta secuencia pero no recuerdo nada de lo que sucedía en la realidad.
Los recuerdos más bellos de esos sueños es que mi papá estuvo todo el tiempo al lado mío, estuvo ahí mi familia más cercana, algunos amigos, los médicos por supuesto, enfermeros y enfermeras y algo que nunca dejé de “soñar” es con que quería comer (pizza, tacos, tortas, quesadillas, botanitas…) esas ganas de comer jamás desaparecieron ni en sueños.
8 meses después de estar hospitalizada (en el inter con varias complicaciones)y de esos 8 meses, 5 meses antes de que me dieran de alta fue que sucedió el trasplante, estuve rodeada de mucha gente, principalmente mis hermanas, mi madre, mis médicos, enfermeras y enfermeros, terapeutas, y mucha gente que hizo posible que yo pudiera salir adelante.
Hay otros factores que también me ayudaron muchísimo, y fue la gente que me donó sangre. Ellos contribuyeron con sus gotitas de vida y amor a que yo pudiera recibir esa cantidad inmensa de sangre, plaquetas y todo lo que se iba requiriendo.
Aunado a ello, hubo mucha gente que oró por mí, por mi familia, por los médicos, por la familia de mi donante, y yo sé, estoy segura, que lejos de que esas oraciones o rezos fueran en nombre de Dios, Jesús, Jehová o cualquier creencia religiosa o no, estoy segura que esas plegarias fueron escuchadas y yo sé, lo sé porque así lo siento, que esa fue una fuerza que me acompañó no solo a mi sino a mi familia y a todo el personal que estaba a cargo de mi salud, que fue muy muy útil.
Es por ello que hoy, no puedo más que estar AGRADECIDA con la vida, con el universo, con Dios, con mis hermanas, mi mamá, mis médicos, mis amigos, enfermeras, enfermeros, terapeutas, señoras que se encargaban de la limpieza de mi habitación, las señoras que me llevaban mis alimentos, y sobre todas las cosas a ese ser humano hermoso y a su familia que decidieron en medio de un profundo dolor, regalarme un par de pulmones HERMOSOS!!!
GRACIAS VIDA POR PERMITIRME SEGUIR AQUÍ, RESPIRANDO, VIVIENDO, RIENDO, SIRVIENDO Y POR SEGUIR EN ESTE ANDAR TAN BONITO QUE ES LA VIDA!!!