10/05/2026
A mi querida Rachel, eres una mujer de valor. Eres el latido de nuestro hogar, la mejor madre que mis hijos podrían tener, y mi amiga más cercana y confidente. Verte entregarte por completo a nuestra familia es uno de los mayores privilegios de mi vida. No lo doy por sentado ni un solo día.
También estoy lleno de gratitud por mi propia madre Lydia, quien me crió, me formó y sembró en mí un amor por DIOS que nunca me ha dejado. Y por mi suegra Melody, quien crió a la mujer que se convertiría en mi esposa. ¡Gracias por lo que sembraste en ella!
Las madres son extraordinarias. Llevan cargas que la mayoría nunca ve, y dan lo que nunca puede ser plenamente recompensado.
A cada madre que lea esto, estoy orando por ti hoy. Dios te ve. Dios te honra. Y nosotros también.
¡Feliz Día de las Madres!