27/07/2026
A mis 45 años entendí algo que nadie me había dicho antes…
Mi cuerpo nunca estuvo en mi contra. Solo llevaba mucho tiempo pidiéndome que lo escuchara.
Durante años viví entre diagnósticos:
endometriosis, infertilidad, miomas, adenomiosis…
Después llegó una histerectomía y hoy estoy atravesando la perimenopausia.
Hubo momentos en los que sentí que, con cada diagnóstico, perdía una parte de mí. Que mi energía, mi ilusión y hasta mi identidad se iban apagando poco a poco.
Pero decidí dejar de sobrevivir y empezar a cuidarme de verdad.
Estos fueron algunos cambios que marcaron un antes y un después en mi vida:
✨ Dejé de pelear con mi cuerpo y aprendí a escucharlo.
✨ Hice del descanso una prioridad.
✨ Comencé a moverme con intención: fuerza, Pilates y constancia.
✨ Elegí alimentar mejor mi cuerpo todos los días.
✨ Y empecé a nutrir mis células desde la raíz.
No existe una solución mágica ni un camino igual para todas. Cada historia es diferente y el acompañamiento médico siempre es fundamental.
Pero puedo decirte algo con el corazón: cuando empecé a cuidar mi cuerpo desde adentro, poco a poco volví a sentirme yo.
Muchas noches me hice la pregunta
¿Cuántas veces he sentido que mi cuerpo me está pidiendo ayuda y he seguido poniéndolo al final de la lista? Está preguntando me movió mucho y por eso comencé a tomar decisiones.
💛 Ahora me encantaría leerte
Escríbeme “ME IDENTIFICO” si alguna vez te has sentido así, o cuéntame cuál ha sido el mayor reto que has vivido con tu salud. Te leo y estoy segura de que tu historia también puede hacer sentir acompañada a otra mujer. 🤍