21/05/2026
“Hoy cierro los ojos y mi corazón solo sabe agradecer.
A cada paciente que llegó rota/o, cansada/o, confundida/o… y aun así decidió seguir luchando.
Gracias por permitirme entrar en sus procesos más íntimos, por confiarme sus lágrimas, sus silencios y también sus pequeños grandes triunfos.
Ser parte de su camino ha sido también sanar partes del mío.
Y mientras soplo estas velas, mi deseo más profundo no es solo para mí…
le pido a la vida, a Dios y al universo que todo aquello que alguna vez les dolió, encuentre paz;
que todo lo que soñaron con miedo, algún día lo vivan con plenitud;
y que tanto sus sueños como los míos tengan el valor de convertirse en realidad.
Porque detrás de cada sesión, no solo hay terapia…
hay esperanza, humanidad y almas aprendiendo a volver a florecer.” 🙏🏻