30/08/2026
🌿 Ejercicio: “Te veo sin juzgarte”
Piensa en esa persona y observa qué aparece en ti. Después escribe:
1. Lo que veo:
Describe únicamente hechos, sin adjetivos.
En lugar de: “Es una persona egoísta.”
Escribe: “En esta situación tomó una decisión pensando primero en sí misma.”
2. Lo que interpreto:
¿Qué historia estás agregando tú?
“No le importo.” “Siempre ha sido así.” “Lo hace para dañarme.”
3. Lo que siento:
Nombra la emoción que realmente hay debajo del juicio:
enojo, tristeza, decepción, miedo, impotencia, rechazo…
4. Lo que necesito:
Pregúntate:
“¿Qué necesito yo frente a esta persona?”
Puede ser respeto, distancia, límites, comprensión, reparación o simplemente paz.
🪞 Y después di:
“Te veo como eres, no como necesito que seas.
Reconozco lo que hiciste y reconozco lo que me hizo sentir.
No necesito juzgarte para poner límites.
Te dejo con tu historia y yo elijo hacerme responsable de la mía.”
Y hay algo muy importante: el juicio muchas veces intenta protegernos. Cuando alguien nos ha herido, nuestra mente etiqueta rápidamente: “malo, manipulador, egoísta, peligroso”. A veces esa evaluación es necesaria para protegernos; otras veces se convierte en una carga que seguimos llevando incluso cuando ya no estamos en peligro.
El objetivo no es llegar a “esta persona es maravillosa”.
El objetivo puede ser mucho más sencillo:
“Esto ocurrió. Me dolió. No lo apruebo. Pongo mis límites. Y ya no quiero gastar mi energía en condenarte.”