25/04/2026
No todo el magnesio actúa igual en el cuerpo.
Existen diferentes formas químicas de magnesio, y cada una tiene afinidad por tejidos y funciones específicas.
Desde una visión neuroepigenética, el magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas, regula la excitabilidad neuronal, modula el eje estrés–cortisol, influye en la calidad del sueño, la memoria, la función muscular y la respuesta inflamatoria.
Por ejemplo:
• El citrato favorece la función digestiva y el tránsito intestinal.
• El glicinato actúa sobre el sistema nervioso, ansiedad y sueño profundo.
• El treonato atraviesa la barrera hematoencefálica, impactando memoria y claridad mental.
• El malato y el marino participan en recuperación muscular y producción energética.
Elegir el tipo correcto de magnesio no es moda, es bioquímica aplicada a la salud celular.
La suplementación correcta puede incluso modular la expresión génica relacionada con estrés, inflamación y neuroplasticidad.
Tu cuerpo no necesita “más suplementos”, necesita el mineral correcto, en la forma correcta y para la función correcta.