08/09/2026
Ayer te contaba como Magda aprendió a relacionarse con la muerte...
Hoy te voy a platicar como lo hice yo por mucho tiempo. Mi papá murió cuando acababa de cumplir 14 años, y muchas personas me dijeron:
✨"No llores, tienes que ser fuerte por tus hermanos, eres la mayor".
✨"Tu mamá no te puede ver triste".
✨ "Tú siempre has sido muy fuerte"
✨ "A tu papá no le gustaría verte así"
✨ "Si lloras no dejas descansar a tu papá"
A esa edad en medio de un dolor tan profundo y viendo el dolor de las otras personas que tanto amo, no tenía los recursos emocionales para hacer oídos sordos y aunado que me dije a mí misma "no seas como Magda, no uses de pretexto a tu papá" lo único que conseguí fue bloquear y darle la vuelta uno de los duelos más dolorosos de mi vida.
Con la muerte de mi papá vinieron más duelos en un periodo muy corto de tiempo:
🫠 No quise permanecer en el mismo colegio porque no quería que Ana Laura una compañera difícil (para mí y varios en esa época) me viera vulnerable (mi exigencia de ser fuerte).
🫠 Eso implicó perder contacto con quienes si eran mis amigas, en ese entonces solo contábamos con el teléfono y era más sencillo perdernos el rastro
🫠 Deje de entrenar Taekwondo 🥋 una disciplina que amaba y por supuesto el contacto con mis profesores que eran un apoyo y referencia para mí.
Y así con el corazón cerrado y el alma congelada a mis 14 años "aprendí" a ser fuerte...
Llegaron más perdidas por muerte, mi abuelita, mi mejor amigo, mi madrina y si bien si me dolía me concentraba más en acompañar el dolor de los demás, en cuidar de quienes se venían abajo y ante muchos ser "muy madura" para esos eventos, había elegido bien en ser psicóloga acompañaba a todos en esos momentos.
Lo que pocos sabían es que odiaba llorar y cuando lo hacía prefería hacerlo en solitario acompañada de un no pasa nada...
Así por mucho tiempo...
Pero en mi vida adulta y de madre llego Candy, una gatita tierna y dulce, que murio hace un año.
Su muerte fue sumamente dolorosa, lloraba "sin razón" cada 2 minutos...me dolía mi dolor y el dolor de mi hija mayor, su ausencia hizo que por fin mi corazón y alma se descongelaran...
Comprendí que la muerte de Candy abrió mi corazón y la llave de mis ojos para llorar a todos mis mu***os... Ella fue la que permitió sentir de nuevo el dolor en una dimensión real.
Hoy puedo ver qué estoy sensible y eso me humaniza más ...
Mi angelito apeluchado... mi gatita hermosa, gracias por tu vida a mi lado, te amo siempre... Tu no rompiste mi corazón lo abriste para poder amar más y sanar los dolores más profundos de mi alma...
Sin duda alguna eres ese gran alebrije que hoy ya pertenece al mundo de los mu***os y se transformó en guía espiritual sabio que me llevo a mirar el fondo de mi corazón y alma.
Gracias por cada ronroneo y tu acompañamiento incondicional en tus 6 años de vida ... Necesitaba recordar contigo lo que es acompañarme a mi misma
Gracias mi dulce bolita de pelos te amo y nos vamos a encontrar algún día pedacito de mi corazón ❤️.
Ale Valdez, Constelaciones Familiares en Puebla 💜✨