12/08/2020
LA DIETA DEL PERDÓN
(Linda Thistle)
Si bien podemos pensar que somos poco atractivos o sanos debido a nuestros hábitos alimenticios incorrectos, en realidad la causa está en nuestros pensamientos y sentimientos negativos.
Son estos últimos los que debemos cambiar, porque esto es lo que nos envejece y nos mata. Si lo hacemos, si perdonamos el pasado, abandonamos nuestros pensamientos negativos y el resentimiento, si dejamos de ser víctimas, también abandonamos nuestras grasas, porque el mecanismo que se aferra a los pensamientos y sentimientos negativos, es el mismo que se aferra a las grasas.
Al desprendernos del exceso de peso en la mente y el corazón, nos desprendemos del exceso de peso en nuestro cuerpo. Asimismo, toda la energía del resentimiento, el hecho de dirigir nuestros pensamientos, sentimientos y atención a un pasado que ya no es real es un desgaste, una pérdida de energía. Cuando abandonamos el resentimiento, liberamos energía para el presente. Puesto que la energía es un fenómeno físico real que fluye por el cuerpo, quema calorías, disuelve las grasas y podemos comenzar a vibrar en nuestro peso corporal perfecto.
Liberados de la negatividad, seremos liberados de la sobre-alimentación a la que nos hemos habituado para no sentir la culpa, el dolor y suprimir la ira y el odio. Liberados de la auto-conmiseración, el auto-odio y la costumbre de culpar a los demás seremos liberados de la incapacidad que nos ha impedido la maestría sobre nuestro cuerpo.
Seremos liberados de las hinchazones que creemos que nos protegen del dolor del pasado y el posible dolor del presente. Seremos liberados del hambre constante que nos impulsa a atiborrarnos hasta no poder más. Seremos liberados de los apetitos nunca satisfechos por alimentos que no pueden nutrirnos porque nuestras resistencias, temores y resentimientos han bloqueado la experiencia del amor.
Finalmente estaremos satisfechos colmados, seremos plenos y libres. El proceso del perdón y de dejar partir nuestros pensamientos negativos, que nos libera de nuestro pasado y de nuestros temores, es el mismo proceso que nos libera de nuestras grasas.