Elegir un buen tatuaje y un buen tatuador es una tarea que debe involucrar tu atención, tiempo y paciencia. He visto a muchas personas que no viven felices con sus tatuajes por impacientes, inseguros, inmaduros y confiados, y no a manera de ofensa, sino de descripción.
-“Me quiero tatuar algo pero no se qué”. Esa decisión se deja a cada persona, no es decisión del tatuador ni de tus amigos y much
o menos de tu pareja. Muchas veces tus amigos tienen tatuajes pero no tienen conocimientos amplios del tema ni buen gusto. Entonces haz labor de investigación, pero no sólo en Google y Pinterest, hay sitios especializados que hacen curaduría de imágenes como Blackworkers o The new european traditionalist (de los mejores).
-“Necesito un buen tatuador”. Constantemente veo estatus de FB así, donde la gente se deshace en recomendaciones, y si, recomiendan muchas veces a los mejores como Pedro Álvarez, Scrappy o Pablo Xno, pero no aclaran que debido a su calidad, sus agendas están saturadas y que han especializado su trabajo de años a estilos y técnicas en especifico. Tal vez ellos no podrán reproducir el tatuaje de The Rock que tanto te gusta y no porque no puedan, sino porque han enfocado su trabajo al desarrollo creativo. Si pides una recomendación, especifica qué, investiga si lo pueden y quieren hacer, así como agendas y costos.
-“Me hice este tatuaje pero no me gusto, no me entendió el tatuador”. El lenguaje es una característica que nos distingue de los animales, sería hermoso poder platicar con mi perro pero no se puede. Mientras más referencias le des y más libertad creativa (tampoco que haga su chingada gana) podrás llegar a muy buenos acuerdos. Debes hacer match con tu tatuador, tú eres quien llevará el tatuaje por siempre y también debes participar. Sino estás seguro es mejor hablarlo que sufrirlo después. Se honesto con tu tatuador y no se hagan perder el tiempo.
-“Los tatuadores viven de los clientes, se les paga para que hagan lo que se les pide”. Esta es una creencia común, pero debemos aclarar que el tatuaje es un servicio creativo y de lujo, no es un servicio de primer orden y no somos oficina de gobierno. Si bien un tatuador vive de sus clientes, también es una persona con voluntad propia y puede decidir si lo que le piden le estimula el cerebro o no. Los tatuadores no sólo buscan dinero, sino desarrollo profesional, el cual difícilmente se logrará haciendo el mismo colibrí con acuarela 4898765456789 veces. Mientras mejores ideas le des a tu tatuador, más contento trabajará contigo. De tu tatuador no te vas a olvidar nunca, sea un buen o mal recuerdo.
-“Debe significar algo mi tatuaje”. Muchas personas tienen la creencia de que se debe justificar todo en esta vida, pero hay imágenes que simplemente te gustan mucho y quieres llevarlas contigo. Si te quieres tatuar un glorioso Homero Simpson o un infinito, haz lo que dicte tu corazón, los dos te van a arder. Pero asume la responsabilidad de llevarlo. Elige bien, que tal vez tu tía después quiera uno igual y puede que eso no te guste, o sí.
-“Me dijeron que aquí tatuaban muy bien”. ¿Quién se los dijo? Estamos en una temporada donde el tatuaje esta de moda, así como cuando Místico llenaba la Arena México y ahora sólo quedaron los fans que ya eran fans. Todos los blogs, revistas, periódicos, programas de radio y tv sienten la necesidad de hablar del tema, pero la mayoría surfean por la superficie y no hacen una buena labor de investigación. Pregunta si lo que quieres lo hacen en ese lugar, checa las carpetas de trabajo y sobre todo si puedes ver tatuajes ya cicatrizados (es la mejor referencia), así como costos y agendas. Difícilmente en un buen estudio estarán esperándote el fin de semana con un lugar disponible sólo porque te levantaste con ganas de tatuaje. Visita los estudios y habla con los tatuadores. Si han esperado 18, 25, 30 años sin un tatuaje, pueden esperar un poco más. Las decisiones precipitadas tienen resultados precipitados. via - Anibal Pantoja.