23/03/2026
Mi agenda está llena. Y la razón es simple: respeto tu cara.
Mientras la medicina estética se llenó de labios exagerados de señora cara de papa, pómulos artificiales que reflejan un gusto por el juego macabro y su marioneta, mandíbulas de otro planeta que opacan al mismo Superman, Narices que te permitirían trabajar con Santa Claus y resultados que gritan “me hice algo”… yo elegí otro camino.
Reparar y armonizar. Nunca transformar.
Porque pueden engañar a todos, bueno por lo menos eso piensan, pero no a ti mismo. Y es esa propiosepción la cual puede influir en nuestro animo, profesión, relaciones, acciones, ETC.
La medicina estética es medicina. Tiene anatomía, tiene fisiología, tiene un proceso. No es un procedimiento de impulso, como cuando te vas a poner uñas, es una decisión que merece respeto, diagnóstico, criterio y sobre todo un proceso.
Mi resultado favorito es el que nadie nota… pero todos sienten.