05/09/2026
¿Y TU YA CAMBIASTE?
Carl Jung pasó años tratando pacientes que llegaban a su consultorio convencidos de que habían cambiado. Decían que ya no eran los mismos de antes, que habían madurado, que habían dejado atrás ciertos patrones. Pero Jung, con el tiempo, aprendió a mirar más profundo que las palabras.
Notó algo incómodo: mucha gente no cambiaba de verdad. Solo se volvía mejor escondiendo lo mismo de siempre. Aprendían a decir las palabras correctas, a mostrar la cara adecuada en el momento adecuado, a ponerse una máscara más pulida. Pero debajo de esa máscara, el patrón seguía intacto. Solo que ahora era más difícil de ver, incluso para ellos mismos.
Para Jung, esto pasaba porque cambiar de verdad es incómodo. Requiere mirar de frente eso que no te gusta de ti, sostenerlo, trabajarlo, no solo taparlo mejor. Y la mayoría prefiere el camino corto: aprender a disimular, a controlar la imagen, a que nadie note lo que sigue exactamente igual por dentro.
Por eso insistía en que el verdadero trabajo no era aprender a parecer distinto. Era animarse a serlo, aunque eso signifique quitarte la máscara justo cuando más cómodo te sientes usándola.
Si quieres aprender a reconocer tus propias máscaras y empezar a trabajar en un cambio real, no solo en aparentarlo.