Psicóloga Heidy Mena

Psicóloga Heidy Mena Psicóloga Clínica capaz de comprender y ayudar a resolver los problemas que afectan la salud emocional y la conducta y que generan malestar y sufrimiento

Servicios integrales que promueven el crecimiento personal y en general el Bien-Estar dentro de su entorno para mejorar la calidad de vida . Servicios:

- Psicoterapia individual, familiar, de grupo y de pareja
- Intervención en crisis
- Acompañamiento tanatológico
- Orientación vocacional
- Aplicación de pruebas psicológicas

- Talleres:

Manejo de emociones, técnicas de relajación y control

de estrés, desarrollo de habilidades parentales, entre otros.

- Asesoría, diagnóstico e intervención organizacional

- Configuraciones Sistémicas grupales e individuales (Constelaciones Familiares)

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22/05/2026

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Les dejo este ejercicio vamos cambiando la forma en que vemos al mundo…

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16/04/2026

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13/04/2026

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Antes de que el mundo se incendiara, Viktor Emil Frankl era un exitoso neurólogo y psiquiatra en Viena. Tenía 37 años, estaba recién casado con Tilly, el amor de su vida, y acababa de terminar un manuscrito revolucionario que cambiaría la psicología moderna.

A medida que la sombra de la Alemania n**i se cernía sobre Austria, los judíos comenzaron a ser arrestados y deportados. Viktor, gracias a su reputación internacional, recibió un regalo que millones habrían asesinado por tener: una visa para emigrar a Estados Unidos. Su escape estaba asegurado. Su carrera estaba a salvo.

Sin embargo, sus padres ancianos no podían obtener visas. Si él se iba, ellos se quedarían solos, esperando la deportación hacia una muerte segura. Se enfrentaba a la decisión moral más difícil de su existencia. Una tarde, regresó a casa dudando qué hacer, y encontró a su padre llorando frente a un pedazo de mármol sobre la mesa. Su padre le explicó que lo había rescatado de las ruinas de la sinagoga principal de Viena, incendiada por los n**is. El mármol tenía grabada una sola letra hebrea, que correspondía a uno de los Diez Mandamientos: "Honra a tu padre y a tu madre para que tus días se alarguen en la tierra".

Viktor miró el mármol, miró a su padre, y tomó su decisión. Dejó que su visa estadounidense expirara. Rompió su billete a la libertad para caminar hacia el abismo junto a los suyos.

En septiembre de 1942, Viktor, su esposa y sus padres fueron arrestados y enviados a los campos de concentración. Eventualmente, Viktor fue trasladado a Auschwitz.

A su llegada, se enfrentó a la aterradora "selección". Un oficial de las SS (el infame Josef Mengele) movía su dedo índice hacia la derecha o hacia la izquierda. Derecha significaba trabajo esclavo; izquierda significaba las cámaras de gas inmediatas. Viktor fue enviado a la derecha.

En los barracones de desinfección, le ordenaron desnudarse. Viktor llevaba su preciado manuscrito escondido en el forro interior de su abrigo. Intentó suplicarle a un viejo prisionero que lo ayudara a conservarlo, explicándole que era el trabajo científico de toda su vida. El prisionero lo miró con lástima y se burló de él. Le arrebataron el abrigo, la ropa, sus documentos, su identidad. Su cabeza fue rapada. En su brazo, le tatuaron el número 119104. Viktor Frankl había dejado de existir; ahora era solo una herramienta reemplazable destinada a morir congelada o de hambre en el fango de Polonia.

Estaba solo. No sabía si su esposa estaba viva o si había sido enviada a las chimeneas que humeaban a lo lejos. La desesperación comenzó a quebrar su mente. El sufrimiento humano a su alrededor era tan absoluto que la mayoría de los prisioneros se lanzaban contra las cercas electrificadas durante la noche para acabar con su tormento.

Durante los siguientes tres años, Viktor fue sometido a un brutal trabajo esclavo, cavando zanjas en la tierra congelada, alimentado solo con agua sucia y un trozo de pan duro al día. Sus zapatos se desintegraron y sus pies se llenaron de llagas sangrantes.

Como psiquiatra, Viktor comenzó a observar la muerte desde una perspectiva científica y humana. Notó una anomalía fascinante: los hombres más robustos y físicamente más fuertes a menudo eran los primeros en desplomarse, enfermar de tifus y morir. Sin embargo, algunos hombres de constitución frágil, intelectuales delgados que parecían no aguantar ni un día, lograban sobrevivir mes tras mes en condiciones infrahumanas.

¿Por qué? Viktor descubrió que la diferencia no estaba en la carne, sino en el espíritu. Los que sobrevivían eran aquellos que mantenían un mundo interior rico y, sobre todo, aquellos que tenían un "porqué". Algunos vivían por la esperanza de volver a ver a un hijo que había sido enviado al extranjero; otros, por la férrea voluntad de completar un trabajo intelectual o científico una vez libres. Los que perdían la fe en su futuro estaban condenados; sus cuerpos se apagaban apenas su mente se rendía.

Viktor necesitaba un porqué. Así que comenzó a reescribir su manuscrito perdido en su mente. Cada noche, en la oscuridad del barracón apestoso, repasaba capítulos enteros en su cabeza. Cuando conseguía minúsculos trozos de papel de desecho en su lugar de trabajo, anotaba palabras clave con pequeños trozos de carbón. Su propósito de vida se convirtió en entregarle al mundo esta nueva psicología del sufrimiento.

En medio del horror, Viktor comenzó a usar sus descubrimientos para ayudar a otros. Hablaba con prisioneros que estaban al borde del suicidio. Les recordaba que la vida todavía esperaba algo de ellos.

Fue en este abismo donde Viktor destiló su filosofía en una frase monumental, una verdad irrefutable forjada en el fuego de la tragedia. Se dio cuenta de que los guardias de las SS podían controlar qué comía, dónde dormía, si le golpeaban o si lo mataban. Pero no podían controlar lo que pasaba dentro de su cabeza.

En abril de 1945, las tropas estadounidenses liberaron el campo donde Viktor se encontraba. Había sobrevivido. Pesaba apenas 38 kilos y sufría de tifus, pero estaba libre. Regresó a Viena con la ilusión frenética de reencontrarse con su esposa Tilly.

Al llegar, la cruel realidad lo golpeó de frente. Sus vecinos le informaron que su madre había sido asesinada en las cámaras de gas de Auschwitz. Su padre había mu**to de agotamiento en Theresienstadt. Su hermano había sido asesinado. Y, el golpe más devastador: su amada Tilly, de tan solo 24 años, había mu**to de tifus en el campo de Bergen-Belsen poco después de la liberación. Estaba completamente solo en el mundo.

El hombre que había sobrevivido al Holocausto estuvo a punto de sucumbir a la depresión en la libertad. Sentía que ya no había ningún "porqué" para él. Pero entonces, recordó los trozos de papel guardados en los bolsillos de su uniforme a rayas. Recordó a los miles de hombres que vio morir sin esperanza.

Viktor se encerró en una pequeña habitación en Viena. Durante nueve días consecutivos, dictando a varias secretarias que lloraban sin parar al escucharlo, volcó todos sus recuerdos y toda su teoría psiquiátrica en un libro. Lo tituló originalmente "Un psicólogo en un campo de concentración", pero el mundo lo conocería después como "El hombre en busca de sentido".

En ese libro, plasmó la frase que lo haría inmortal: "Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas — la elección de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias".

El libro se tradujo a más de 24 idiomas y vendió decenas de millones de copias, convirtiéndose en uno de los diez libros más influyentes del siglo XX. Viktor Frankl no solo reconstruyó su vida, volvió a casarse y tuvo una hija, sino que se dedicó a viajar por el mundo sanando las mentes de veteranos de guerra, víctimas de traumas y personas con depresión profunda a través de su "Logoterapia".

Falleció en 1997 a los 92 años. A veces la historia no la cambian los imperios ni los ejércitos ganadores... la cambian las personas que deciden escuchar su conciencia, mirar a la más profunda oscuridad y decidir, con un acto de rebeldía sublime, encender una luz que nunca se apagará.

♥️♥️
07/02/2026

♥️♥️

Muchas veces el cuerpo no se enferma… avisa.
Lo que no sanas en la mente, lo cargas en el cuerpo.
Escucha tus emociones antes de que tengan que gritar.

♥️♥️
17/10/2025

♥️♥️

Dormir tarde no es solo un mal hábito. Es una forma silenciosa de sabotaje biológico.

Cada hora que retrasas tu descanso, tu cuerpo deja de hacer algo esencial: reparar, regenerar, equilibrar.
Dormir a las 21:00 h activa procesos que te mantienen joven. A las 22:00 h, tu cerebro se afina, consolida memorias, limpia toxinas.
Pero a partir de las 23:00 h, el reloj interno empieza a desajustarse.
La caída del cabello, el aumento de peso, la niebla mental… no son casualidades. Son señales.
Dormir a la 1:00 h no es libertad. Es desgaste. Es como beber veneno poco a poco, sin notar el sabor hasta que el daño es irreversible.

La melatonina, hormona clave del sueño, no solo te ayuda a dormir: regula el sistema inmunológico, protege el corazón, equilibra el metabolismo.
Y su producción depende de la oscuridad… y del horario. No basta con dormir ocho horas si las empiezas cuando el cuerpo ya está en modo alerta.

Dormir tarde envejece. Desconecta. Desordena.
Y lo más grave: normaliza el agotamiento como estilo de vida.

No se trata de dormir más. Se trata de dormir a tiempo.
Porque el cuerpo no negocia con el reloj. Y cada noche que lo ignoras, él te lo cobra en años, en salud, en lucidez.

♥️♥️
17/09/2025

♥️♥️

*Maestro, ¿por qué elegí a mis papás antes de nacer?
*Porque tu karma está íntimamente relacionado con el de ellos. No solo los conoces de otras existencias, sino que encarnando como su hijo podrías trabajar todo el bagaje energético que traes de vidas anteriores y alinearte con tu misión en esta vida.
*No termino de entenderlo, mis papás no han sido todo lo “buenos” que me hubiera gustado. De hecho, sentí muchas carencias en mi infancia. ¿Por qué insistes en la idea de que yo los elegí? Eso me parece absurdo.
—Si lo ves desde un punto de vista superficial, todo es absurdo. Pero en este Universo nada es casual. Los niños se quejan cuando algo no les gusta, pero los adultos asumen la responsabilidad de su vida. Tú estás en el camino de convertirte en adulto.
*Maestro, yo soy adulto!
*No, querido… Tal vez por edad se te pueda considerar como tal, pero a nivel de conciencia, todavía eres un niño.
*¿Un niño? ¿Por qué?
*Porque todavía no te abres a comprender. Todavía te domina el pasado y los resentimientos. Todavía no estás listo para hacerte cargo de tu vida sin culpar a nadie, sin mirar atrás, sin permanecer anclado en lo que te hizo esta o aquella persona…
*Mis papás no me trataron bien. En general, la vida no me ha tratado bien. He dado demasiado y he recibido muy poco a cambio.
*Todavía vives en la carencia de quien da esperando recibir. Y desde esa carencia, seguirás repitiendo el patrón. ¿Sabes por qué elegiste a tus padres? Porque en vidas anteriores no te amaste lo suficiente. Por tanto, tenías que volver a nacer en una familia que reprodujera los mismos patrones de desamor que vienes arrastrando. El Universo es matemático y nunca se equivoca. En esta vida, tus padres no te han amado como te hubiera gustado para que vuelvas a conectar con la herida que traes pendiente y la sanes. No son ellos los encargados de sanarla, sino tú mismo.
*Claro, al final la culpa de todo será mía…
*Escúchame con el alma, querido. Las personas que hablan de “culpa” todavía no comprenden. Solo comprenden aquellos que asumen la responsabilidad. La culpa implica resentimiento y dolor no atendido. Aquí no hay culpables, sino almas que evolucionan, y cuyo objetivo es mirar dentro de sí mismas con paz. Tus padres no supieron hacerlo mejor: ellos también están marcados por sus propias heridas y patrones inconscientes. En el momento en que lo comprendas y te pongas en sus zapatos, teniendo en cuenta que sus acciones tienen que ver con tu propio karma, empezarás a sanar.
*¿Y cómo sanar ese “karma”? No me gusta la palabra, es como si hubiera sido alguien malvado en el pasado…
*Te lo explicaré de otra forma: karma es simplemente falta de conciencia y de responsabilidad. A mayor conciencia, mayor responsabilidad personal y menor karma. Uno ya no culpa, ya no opera desde el resentimiento, ya no condena… Simplemente mira hacia dentro y se hace cargo de sus reacciones, de sus emociones, de sus sentimientos, de sus acciones… Se perdona como ser humano, y perdona asimismo las batallas que están librando los demás. ¿Quieres disolver tu karma? Vive en el presente. Agradece lo que tienes. Deja de culpar. Asume la responsabilidad de tu vida y de tu forma de pensar y actuar. Eres creador, no víctima.
*Ahora lo entiendo mejor… Maestro, ¿qué ocurre con las personas que siempre se quejan y no llegan a responsabilizarse de su vida y de su karma? En cierto modo, me siento identificado con ellas…
*Estas personas son precisamente las que más karma arrastran. Como siempre miran afuera para culpar, nunca miran adentro para mejorar. Y la historia se repite, y se repite… Pero eso forma parte de su evolución. En su momento, todas irán asumiendo su responsabilidad y disolviendo el karma, tal y como estás haciendo tú con esta conversación. El hecho de que estés abierto a ampliar tu perspectiva y a mirar en ti, ya está elevando tu conciencia…
*Gracias, maestro, una vez más.

Javier López Alhambra

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13/06/2025

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Un abrazo debería ser
recetado por un médico...

Hay un poder de curación
en el abrazo que aún no
conocemos.

Un abrazo cura odio.
Un abrazo cura rencor.
Un abrazo Cura cansancio.
Un abrazo Cura tristeza.

Cuando abrazamos soltamos
ataduras.

Perdemos por instantes las
cosas que nos han hecho
perder la calma, la paz, el
alma.

Cuando abrazamos bajamos
defensas y permitimos que
otros se acerquen a nuestro
corazón.

Los brazos se abren y los
corazones se acurrucan de
una forma única.
Y nada como el abrazo...

Abrazo de ′′Te amo".
Abrazo de ′′Qué bueno
que estás aquí".
Abrazo de ′′Ayúdame".
Abrazo de ′′Hasta pronto".
Abrazo de ′′Qué nostalgia!"
Abrazos...

Cuando abrazamos somos
más que dos; somos familia,
somos planes, somos sueños
posibles.

Y el abrazo debería ser
recetado por un médico
pues rejuvenecen el alma
y el cuerpo. 💞

-Créditos al Autor-

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07/05/2025

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¡Hola!
Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia?
Digo, sé que sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, sé que si pudieras… me matarías, sobre todo porque crees que soy yo la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado, no lo voy a hacer.
No estoy aquí para hacerte daño, mucho menos para volverte loco, creo que ya te lo he demostrado cada vez que llego a tu cuerpo, hago un relajo y te asusto, pero al final del día… no te he matado, no te has vuelto loco.
Si pudiera, lo haría, pero esa no es mi idea.
La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarle a los demás que eres digno de ser amado… que no escuchabas mis pequeñas señales.
¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?
Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar… Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos… pero tampoco me quisiste escuchar.
Aunque acá entre nos, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo… o era momento de estar sólo contigo mismo, en soledad… te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto.
Te desesperabas, porque no “entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando, y claro, con tu mente racional no me ibas a entender.
Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.
Y te felicito si estás leyendo lo que te digo, porque significa que ya tienes el valor de escucharme, y créeme, nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo de mí como huirías del monstruo en el bosque oscuro.
Como esas veces que me evitas y te distraes embobándote horas con la televisión, viviendo las vidas de otras personas que ni conoces para no enfrentar que la tuya no te gusta.
O qué tal, de esas veces que ingieres substancias que más allá de adormecerte, te fugan de esta realidad que no quieres enfrentar.
Pero bueno, espero que ahora estés listo y lista para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Espero que estés listo y lista para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo tal y como es, sin máscaras, sin atajos… sin pretensiones. Así es que aquí te van las cosas como son.
Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que… ya es tiempo de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay de otra.
Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.
Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser que es tu esencia. Cada vez que yo aparezca en tu vida, será porque por ti mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que llegué y escúchame.
Y si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, los harás de inmediato, claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo, todo depende de qué tanto quieras. Y se que sí quieres, pero a la vez sé que quieres seguir en tu confort y en tu comodidad por vivir con lo “conocido”, aunque eso conocido te haga daño.
Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.
Necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya.
Y eso es algo muy importante que te quiero decir, en verdad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas… aquí seguiré.
En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.
Necesitas de mi para modificar tu manera de interpretar tu realidad, la cual dejame decirte que está un poco distorsionada. Necesitas deshacerte de creencias que no te ayudan y que nada más te limitan; necesitas perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior.
Y sobre todo, necesitas de mí para hacer lo que te gusta de la vida, para ser tú mismo, y perder el miedo al rechazo o abandono de los demás.
Necesitas de mí para ponerle límites a las personas que te lastiman; para que te agarres de valor y aprendas a decir que “no”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!
¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? Digo, probablemente de muchas maneras, pero ésta está funcionando. Necesitas darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día y duerme las horas que necesitas.
¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porque lo haces… si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo.
Así es que ya sabes… si realmente quieres que me vaya, toma el timón de ti mismo, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y lucha por esa vida, es tu vida, y solamente tú puedes decidir sobre ella… si a los demás no les parece, es porque los estás retando y tarde o temprano te seguirán, y si no… tendrán otra oportunidad, dales chance.
El único control que puedes tomar es el de ti mismo, pero para recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, y que dejes que yo me exprese, que salga a decirte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé para decirte algo muy claro, pero si me reprimes y te distraes cada vez que llego… no podré hablarte y vendré más fuerte.
Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos… déjate sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar… y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, y en menos de que te des cuenta, me iré.
Espero no tener que llegar muchas veces más en tu vida, pero si lo hago… recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará mucho muy feliz.
Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tú esencia.
Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.
Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad

Dirección

Querétaro
76900

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