15/05/2026
Hoy leí un post de la doctora Mariana Colmenares donde mencionó un artículo muy interesante de The Economist sobre baja producción de leche, y me pareció importante hablar de esto porque durante años se ha dicho que cuando una mamá siente que no produce suficiente leche, casi siempre es cuestión de “poner más al bebé al pecho”, extraerse más o simplemente seguir intentando.
Y sí, la mayoría de las veces mejorar el agarre, la transferencia de leche, el vaciamiento y el apoyo hace una diferencia enorme.
Pero algo interesante es que cada vez hay más investigación mostrando que, en algunas mujeres, la baja producción también podría tener un componente biológico real.
El artículo habla de unas células dentro del pecho llamadas lactocitos, que son las encargadas de producir leche. Y los investigadores están viendo que en algunas mamás:
• puede haber menos células productoras de leche
• algunas células pueden no funcionar de manera eficiente
• inflamación, diabetes, alteraciones hormonales, problemas de placenta o ciertas condiciones médicas podrían influir en cómo trabaja la glándula mamaria
Y honestamente creo que es importante hablar de esto.
No para decirle automáticamente a todas las mamás “tu cuerpo no puede”.
Pero sí para dejar de pensar que una mamá con baja producción simplemente “no le echó ganas”.
La lactancia es muchísimo más compleja de lo que por años nos hicieron creer.
Y al mismo tiempo, también creo importante recordar que muchas veces sí existen factores que pueden mejorar muchísimo la producción:
inicio oportuno de la lactancia, evitar la separación entre mamá y bebé, valorar la succión y el acoplamiento al pecho, manejo del dolor, extracción efectiva, seguimiento real y apoyo oportuno.
Las dos cosas pueden existir al mismo tiempo - Fuente: The Economist (2026)