18/04/2025
Para personas sensibles a las energías. Los síntomas pueden incluir fatiga crónica, dolores y molestias, dolor de cabeza tensional, presión persistente en la cabeza, migrañas, zumbido en los oídos, problemas de garganta, dolor de muelas, dolor de espalda, náuseas, mareos, picazón, dificultad para mantener el equilibrio, sentirse 'disperso', volverse más consciente, tomar conciencia de otras dimensiones, perder la noción del tiempo, emociones abrumadoras, agitación, inquietud, aprensión, ansiedad, cambios de humor, sentirse irritable, ira, depresión, temblores, letargo, cansancio, alteración del sueño/insomnio, sueños vívidos, olvidos, sentirse 'apagado' o 'con la cabeza nublada', palpitaciones del corazón, problemas de memoria a corto plazo e incapacidad para concentrarse. Además, uno puede experimentar problemas con la tecnología inalámbrica o puede tener inspiración que llega en momentos aleatorios
Se sabe que las tormentas solares afectan nuestra glándula pineal y desincronizan nuestro ritmo circadiano (nuestro reloj biológico interno que controla nuestros tiempos de sueño y vigilia). Cuando los vientos solares interactúan con el campo electromagnético de la Tierra, perturban temporalmente la magnetosfera. Cuando el campo electromagnético de la Tierra es empujado y atraído por la energía solar, nuestro propio campo electromagnético (nuestro campo áurico) detecta la fuerza magnética y también es empujado y atraído.
Las erupciones solares afectan el sistema nervioso central de nuestro cuerpo, toda la actividad cerebral (incluido el equilibrio), comportamiento humano y toda respuesta psicofisiológica (mental, emocional y física). A nivel del ADN, estas erupciones solares nos ayudan a despertar los tesoros ocultos dentro de nuestro ADN latente (galáctico). Para aquellos afectados, la aromaterapia, los baños o duchas con sal marina, beber mucha agua, reducir el consumo de cafeína, hacer meditación o ejercicio, así como la conexión a tierra, pueden ser de ayuda. Liberen la energía negativa. Conéctese a tierra caminando por la naturaleza o meditando al aire libre. Sea amable consigo mismo. La hidratación y los electrolitos son vitales. Aléjese de las personas negativas.
Durante los cambios de energía intensos, es muy recomendable limpiar regularmente su campo energético al principio y al final de cada día meditando. Tomar baños o duchas con agua salada marina, comer alimentos ligeros de alta vibración, evitar la cafeína y el alcohol, reducir el tiempo dedicado a la tecnología, descansar tanto como sea posible, mantenerse alejado de entornos que se sientan tóxicos y agotadores, conectarse a tierra con la naturaleza y, cuando sea posible, pasar períodos de tiempo a solas.
Leah Fox