07/09/2026
DEPRESIÓN
La depresión rara vez comienza en un solo lugar.
Puede aparecer tras un acontecimiento concreto —una pérdida, una enfermedad, una separación, violencia, deudas o un cambio brusco— o instalarse gradualmente después de un periodo prolongado de estrés, dolor, conflicto o aislamiento. Otras veces ocurre sin un detonante evidente.
En algunas personas comienza a hacerse visible en el cuerpo:
* Cansancio o falta de energía que no cede con el descanso.
* Alteraciones del sueño y del apetito.
* Dolores corporales o molestias digestivas.
* Lentitud, pérdida del deseo y dificultad para concentrarse.
A la par, puede transformarse la manera de estar en el mundo. Lo cotidiano pesa más, lo que antes interesaba deja de hacerlo y aparecen culpa, irritabilidad, sensación de inutilidad o desesperanza.
La depresión no ocurre únicamente en la mente ni se reduce a un solo factor —una emoción retenida, una deficiencia nutricional o un órgano afectado—.
Hoy se comprende como una condición compleja en la que se entrelazan la biología, la historia personal, las emociones, la salud física, los vínculos y las condiciones de vida.
La Organización Mundial de la Salud reconoce que las pérdidas, las experiencias adversas y determinadas circunstancias sociales pueden aumentar el riesgo de desarrollarla.