29/06/2026
Es fundamental recordar que la salud no debe tener barreras, prejuicios ni juicios. Cada persona merece una atención digna, segura y respetuosa, sin importar su orientación sexual, identidad o expresión de género. En el ámbito ginecológico, esto significa escuchar sin asumir, informar sin discriminar y cuidar con empatía.
A quienes forman parte de la comunidad LGBT+, quiero decirles que sus cuerpos, sus decisiones y sus historias son válidas. Tienen derecho a recibir atención médica basada en el respeto, la evidencia y la sensibilidad hacia sus necesidades específicas.
Este mes no solo es una celebración, sino también una oportunidad para seguir construyendo espacios de salud más inclusivos, donde todas las personas se sientan vistas, escuchadas y protegidas.