Asra Mágico

Asra Mágico Nuestra intención detrás de cada creación es expandir tu poder interior

Honramos y bendecimos su vida,su historia y su existencia en nuestro camino para seguir sirviendo a la vida a través de ...
23/01/2026

Honramos y bendecimos
su vida,su historia y su existencia en nuestro camino para seguir sirviendo a la vida a través de sanar juntos nuestro linaje, muy pronto regresaremos CD. De México, gracias, gracias, gracias
Bendiciones Omar!!!

✨ Ceremonia de Cierre de Ciclos y Nuevos Comienzos ✨Te invito a un espacio sagrado para honrar lo que se cierra y abrir ...
07/01/2026

✨ Ceremonia de Cierre de Ciclos y Nuevos Comienzos ✨

Te invito a un espacio sagrado para honrar lo que se cierra y abrir el camino a lo nuevo.
A través del rezo, la meditación con sonido, el fuego, la siembra y la palabra compartida, nos reunimos para soltar, agradecer y manifestar desde la conciencia y el corazón.

Una ceremonia guiada desde la cosmovisión ancestral, acompañados por los cuatro rumbos, los elementos y la medicina del círculo.

📅 Viernes 16 de enero
🕯️ Horario: por confirmar
📍 Lugar: Asra Mágico, Fraccionamiento Árbol Grande
🌿 Intercambio energético: $999 MXN
Código de vestimenta: blanco o beige
Traer calcetas ya que nos descalzaremos, tapete de yoga o manta, agua para hidratarte.

Cupo limitado. Espacio íntimo y sostenido con presencia y amor.

Guía ceremonial:
Issis Carmona
Amar Cura

HACKEARON MI CELULAR, ESTÁN PIDIENDO DINERO YO ESTOY BIEN NO CAIGAN  NO TRANSFIERAN NI DEPOSITEN NADA !!!
02/12/2025

HACKEARON MI CELULAR, ESTÁN PIDIENDO DINERO YO ESTOY BIEN NO CAIGAN NO TRANSFIERAN NI DEPOSITEN NADA !!!

A veces nos confundimos con lo que nos duele. Pensamos que somos la enfermedad, que somos la tristeza, la ira, el miedo ...
11/11/2025

A veces nos confundimos con lo que nos duele. Pensamos que somos la enfermedad, que somos la tristeza, la ira, el miedo o ese mal carácter que a veces se escapa de nosotros como si tuviera vida propia. Nos convencemos de que todo eso nos define, como si fuéramos un cúmulo de sombras que se quedaron a vivir en nuestro corazón. Pero no es así.

Tú no eres tu enfermedad.
Tú no eres tu tristeza.
Tú no eres tu miedo ni tu rabia.
Tú eres mucho más.

Lo que sientes, lo que te pesa y lo que te duele, son heridas que aún no han sanado. Cicatrices abiertas que gritan porque necesitan ser escuchadas, comprendidas y, sobre todo, abrazadas. No con rechazo, no con vergüenza, sino con amor.

Piensa por un momento: ¿qué pasaría si en lugar de juzgarte por tus sombras, las miraras como señales de algo más profundo? La ira no es más que un grito de tu interior pidiendo paz. La tristeza es un río que te recuerda que aún hay algo por soltar. El miedo es solo un guardián que te avisa que estás a punto de dar un paso importante. Y ese mal carácter, tantas veces condenado, puede ser la expresión desesperada de un corazón que pide atención y ternura.

No te castigues por sentir. No eres débil por llorar, ni malo por enojarte, ni insuficiente por tener días oscuros. Todo ser humano carga con dolores que no siempre son visibles, heridas invisibles que nos hacen reaccionar de maneras que a veces ni entendemos. Pero recuerda: lo que sientes no te define, lo que te sana sí.

Dentro de ti existe una fuerza inmensa, un centro de luz que no se apaga aunque creas que vives en penumbra. Esa esencia es tu verdadera identidad. Lo demás son capas, aprendizajes, experiencias y heridas que poco a poco se pueden transformar.

Sanar no siempre es rápido ni sencillo. Requiere paciencia, compasión contigo mismo y la valentía de mirar de frente lo que duele. Pero cada pequeño paso hacia tu interior, cada acto de amor propio, cada respiración consciente que te recuerda que sigues aquí, es un avance. Y créeme: tú puedes sanar.

La vida no te trajo hasta aquí para que vivieras atrapado en tus heridas, sino para que, a través de ellas, descubras tu grandeza. Permítete el perdón, la ternura, la aceptación. No se trata de negar lo que sientes, sino de abrazarlo y transformarlo. Porque en lo más profundo, tú no eres el dolor. Tú eres la medicina que lo puede sanar.

Hoy mírate al espejo y recuérdate: “No soy mis heridas, soy el amor que las cura”. ✨

Tomado de la Red
Crédito al autor 🖋️®️👈🏼

“No, no me perdí… solo me estaba buscando.”La vida me atrapó intentando vivir.No lo vi venir.Pasaron los días, los plane...
31/10/2025

“No, no me perdí… solo me estaba buscando.”

La vida me atrapó intentando vivir.
No lo vi venir.
Pasaron los días, los planes, los “ya veré”... y sin darme cuenta, empecé a vivir deprisa, sin pausa, sin alma.

Y un día me detuve.
No por decisión, sino porque algo dentro de mí ya no podía más.
Me miré y no supe muy bien quién era.
Reconocía la voz, pero no la mirada.

A veces la vida hace eso: te rompe un poco para que puedas verte de nuevo.
Te obliga a parar, a escucharte, a dejar de correr detrás de lo que nunca te llenó.

Ahora intento reconocerme,
no en lo que esperan de mí,
sino en lo que callo, en lo que me duele, en lo que todavía late.

Porque al final, vivir no era correr.
Era mirarse de frente… y tener el valor de volver a empezar.

No, no me perdí… solo me estaba buscando y te encontre a tí.

SOMOS VÍCTIMAS DE VÍCTIMASElena tenía 43 años cuando por fin se atrevió a decirlo en voz alta:—No me enseñaron a quererm...
27/10/2025

SOMOS VÍCTIMAS DE VÍCTIMAS
Elena tenía 43 años cuando por fin se atrevió a decirlo en voz alta:
—No me enseñaron a quererme. Me enseñaron a exigirme.
Lo dijo en la cocina de su madre, mientras pelaban juntas unas patatas. Era una frase que había ensayado durante años, pero que solo ahora encontraba el valor de pronunciar. Su madre no respondió al instante. Se limitó a seguir pelando, más lento, con las manos temblorosas.
—¿Y tú crees que a mí sí? —respondió al cabo de unos segundos, sin levantar la vista.
Aquella tarde no hubo discusión, ni reproches, ni silencios llenos de rabia. Solo dos mujeres sentadas en una cocina, abriendo por primera vez las puertas de una herida que siempre estuvo ahí, pero nunca se nombró.
—Recuerdo que cuando me caía de pequeña, tú me decías que no llorara —dijo Elena.
—Porque si llorabas, tu padre se enojaba conmigo —respondió su madre—. Y si él se enojaba, las cosas… se ponían feas.
Elena tragó saliva. Nunca le había contado a nadie lo mucho que temía parecerse a su madre. Y ahora entendía que su madre había crecido con miedo también. Que no era una mujer dura… sino una niña no consolada atrapada en un cuerpo de adulta.
—A mí mi madre me pegaba con la hebilla del cinturón —confesó de pronto—. Nunca me dijo “te quiero”. Nunca me acarició. Yo tampoco supe hacerlo contigo… pero te miraba dormir. Te peinaba despacito para no tirarte el pelo. Eso era lo más parecido al amor que entendía.
Elena sintió un n**o en el pecho. Recordó sus terapias, sus lecturas, sus afirmaciones frente al espejo. “Me amo y me acepto tal como soy.” Pero nunca había dicho eso frente a su madre. Nunca la había incluido en su proceso.
—Yo creía que eras fría —susurró—. Y quizás solo estabas… herida.
Se quedaron en silencio. Las patatas ya estaban peladas, el agua hirviendo, y la conversación flotaba como una verdad que no necesitaba gritos.
—No supe cómo enseñarte a quererte, Elena. Pero… puedo aprender ahora —dijo su madre, con la voz casi infantil.
—Y yo… puedo dejar de buscar culpables. Porque ya entendí que somos víctimas de víctimas. Todos haciendo lo que podemos.
Esa noche no pasó nada extraordinario. Pero al día siguiente, su madre le mandó un mensaje: “Me miré al espejo y me dije: estoy aprendiendo a quererme. Gracias.”
A veces, sanar no es romper con el pasado… sino mirarlo con compasión.
Porque como dijo Louise Hay: “Si los escucha con compasión, aprenderá de dónde provienen sus miedos y sus rigideces.”

SÍNTOMAS DE QUE TU CAMPO DE ENERGÍA ESTA ROTOLas razones por las que nuestra energía se puede llegar a debilitar o rompe...
26/10/2025

SÍNTOMAS DE QUE TU CAMPO DE ENERGÍA ESTA ROTO

Las razones por las que nuestra energía se puede llegar a debilitar o romper son muchas. Es muy común por ejemplo, que después de un fuerte enojo nuestra energía se rompa y se creen huecos (por eso nos sentimos tan cansados después de un fuerte coraje).
También altos grados de estrés, ansiedad y frustración prolongados suelen ir haciendo nuestra energía polvo hasta crear huecos. Estos huecos nos hacen sentir debilitados y sobre todo vulnerables a toda la energía externa. Y cualquier tipo de energía externa tendrá acceso a nuestra energía, lo cual no es muy bueno cuando habitas ciudades tan caóticas como las nuestras. Todos los estímulos, las preocupaciones , enojos, estrés de las personas que nos rodean, o con las que permanecemos más tiempo, en el trabajo por ejemplo, nos pueden llegar a afectar, gracias a que nuestra energía está abierta.
En cualquier caso el primer paso es hacerse responsable de tu situación energética y aceptar que haya sido lo que haya sido lo que provocó ese estado energético actual, tu lo permitiste. En muchos casos la energía se desgasta o rompe porque las intenciones de otras personas nos hacen daño.
Pero es importante hacerse consciente que a nivel consciente o subconsciente tu permites entrar ese daño. Tu accedes a ese acuerdo, a ese juego. Cuando nos hacemos responsables, venga el daño que venga externo o interno, nosotros recuperamos nuestro poder al decidir si estamos de acuerdo en jugar ese juego o no.
Todo cambia a partir de ahí. Así que si en este momento de tu vida hay algo o alguien que detone tu enojo, tu impaciencia, tu culpa, toma en cuenta que si te está afectando es porque tu lo estas permitiendo. Nadie ni nada puede hacerte daño si no no estas de acuerdo, si no estás dispuesto a jugar ese juego.
Así que di NO y rompe el acuerdo.

Algunos síntomas que nos indican que nuestra energía está debilitada o rota son los siguientes:
1-Estas muy cansado generalmente.
2- Difícilmente algo logra inspirarte.
3- Desgano, falta de entusiasmo, malestar general.
4-Mal humor y ataques de enojo o ira sin motivo justificado.
5- Tiendes a ver el lado negativo de cada situación.
6-Sientes una angustia sin motivo aparente.
7-Sientes un vacío interior difícil de explicar.
8-A veces no te reconoces por tus acciones.
9-No consigues tener energía por mucho que descanses.
10- Respondes desmesuradamente a cualquier cosa que interpretes como un ataque verbal.
11- Dolores o molestias en cuello y/o espalda.
Ahora, para recuperar tu energía. Un ejercicio muy sencillo, fácil , rápido y muy efectivo que puedes usar en cualquier momento y lugar.

EJERCICIO ESFERA DE ENERGÍA
Con ojos cerrados (no necesariamente si estas en una situación en donde no los puedes cerrar), respira hasta sentir que tu energía y tu cuerpo se relaja. Pon tu atención en tu pecho, específicamente en tu corazón. Siente la energía que hay ahí. De ahí nace toda tu energía hacia el resto del cuerpo. Siente la infinita fuente de energía que tienes ahí. Visualiza una esfera de color dorado o amarillo muy brillante del tamaño de un balón de fútbol en tu pecho.
Esta energía tiene tu esencia y puedes expandirla a todo tu cuerpo. Expande esta esfera de energía abarcando cada vez más partes de tu cuerpo. Sentirás que vas rellenando los huecos y al mismo tiempo irás desbloqueando los n**os de tu energía. Abarca todo tu cuerpo ahora. Visualiza que la esfera te cubre un metro afuera de tu cuerpo , hacia arriba, abajo, y a los lados. Siente como te reintegras cómo has recuperado tu energía.
Este ejercicio fortalece tu campo energético, lo protege, desenreda n**os de energía , relaja y da claridad mental.
Cuando tu campo de energía se completa te sientes inspirado, entusiasmado, alegre, fortalecido , relajado, y agradecido.

25/10/2025

Dirección

Calle Nogal Mza 4 Lt3 Unidad Habitacional Árbol Grande
San Martín Texmelucan De Labastida
74126

Horario de Apertura

Lunes 10am - 6pm
Martes 10am - 6pm
Miércoles 10am - 6pm
Jueves 10am - 6pm
Viernes 10am - 6pm
Sábado 10am - 6pm

Teléfono

+522223819240

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Asra Mágico publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir