06/09/2026
Hay algo que la naturaleza nos enseña todo el tiempo: para crecer, muchas veces algo primero tiene que romperse.
La semilla tiene que abrirse y romper la cáscara que la protegió para poder buscar la luz.
Y a nosotros nos pasa igual.
Hay momentos en los que una forma de pensar, una relación, una manera de amar, un miedo o incluso una versión de nosotros mismos ya no da para más.
Y claro que duele.
A veces la vida te mueve el piso, te desacomoda y te quita certezas. Parece que todo se está yendo al carajo, cuando quizá simplemente ya no puedes seguir construyendo tu vida desde el mismo lugar.
No todo lo que se rompe es una desgracia!!!
Hay cosas que se rompen porque ya cumplieron su función.
Así que no tengas tanta prisa por volver a ser quien eras.
A lo mejor no se trata de regresar.
A lo mejor se trata de descubrir quién eres después de todo esto.
Deja caer lo que ya no se sostiene. Cuida lo que sigue vivo dentro de ti, cuida tu presente y confía.
Porque después del quiebre, aunque todavía no puedas verlo, algo nuevo empieza a echar raíz.
Y tarde o temprano, vuelves a buscar la luz.
Empieza por reconocerte y hecha mano de tus dones!!!
Quierete bonito!
Y si el cambio es inminente
la resistencia solo lástima!!!
Déjate fluir y confía las veces que sean necesarias
Nada es permanente!!!
Y usa la frecuencia de el amor y la confianza de nuevo !!!
La rueda de la fortuna da vuelta y vuelve a salir el sol 😎👽
Respira y agradece lo que si hay
Lo que si se puede ✨