25/02/2026
Tuve el privilegio de formarme como psiquiatra en un Instituto Nacional, la máxima expresión de la preparación profesional en nuestra especialidad. Estoy profundamente agradecido por la disciplina, el rigor científico y la enseñanza recibida.
Sin embargo, con el paso del tiempo he comprendido que mis mayores maestros han sido mis pacientes del día a día, aquellos que atraviesan la puerta de mi consulta con valentía y esperanza.
Acompañarlos en medio de la neblina psicológica, escuchar su dolor, ser testigo de su lucha y su resiliencia, me ha hecho no solo mejor psiquiatra y mejor profesional, sino también mejor ser humano.
A cada uno de mis pacientes: gracias.