03/08/2026
¿Se pierden los hijos el día que firmas el divorcio?
No.
Desde luego que no. En México existen leyes que protegen la sana convivencia con los menores, pese a los conflictos con la expareja. El divorcio no te quita a tus hijos. Tus acciones después del divorcio, sí.
Uno de los errores más comunes que veo en consulta en Tepatitlán es la confusión de roles con las nuevas parejas. Algunos hombres y mujeres que deciden tener una relación con una persona divorciada con hijos, confunden la invitación de ser pareja, con la autoridad sobre los hijos del matrimonio anterior.
Cuando la nueva pareja de tu ex interfiere en la entrega, prohíbe que tus hijos te hablen, no quiere que vayas por ellos porque se siente el nuevo padre o madre, o condiciona las visitas, no solo es un error de esa persona invitada. Es responsabilidad también del padre o madre que lo permite, al crear una falsa autoridad.
Es importante que lo sepas: el régimen de visitas y convivencia es un derecho constitucional y humano de los menores. Ningún tercero puede prohibir ni condicionar las visitas con el progenitor. Cuando hay obstrucción, la ley mexicana puede calificarlo como obstrucción de convivencia, violencia familiar o manipulación psicológica.
En conclusión: tu ex, su nueva pareja y su familia no pueden hacer nada legal para impedir tu convivencia si cumples con tus obligaciones. El divorcio no crea la pérdida.
No pierdes a tus hijos si conoces tus derechos y obligaciones.
No los pierdes si sabes poner límites claros a las obstrucciones y a los validadores oportunistas.
¿Qué hace que sí pierdas a tus hijos?
Situaciones que parecen inofensivas, pero tienen un gran impacto.
Retrasos frecuentes para pasar por ellos el día de convivencia. Cancelar visitas por actividades banales. Discutir una hora por $500 de una factura dudosa, cuando ese dinero vale tu hora de paz. Molestarte si te arrebatan el dinero de la pensión de las manos, mencionando que lo necesitan para invitar a la nueva pareja a un bar.
Los pierdes cuando hablas mal del otro progenitor frente a ellos. Cuando quieres desmentir algo que les dijeron de ti sin pruebas, creando confusión y obligándolos a tomar partido.
Los pierdes cuando actúas igual que tu ex, priorizando a tu nueva pareja sobre tus hijos, justificándote con que, si tu ex lo hace, tú también puedes. Cuando prefieres estar en el celular discutiendo con tu ex, en vez de convivir con tus hijos. Cuando niegas convivencias u obstaculizas una salida de recreación en el horario que te corresponde.
Piensa esto: una hora o un día en una actividad que les favorece, no es tiempo suficiente para que dejen de amarte. Pero una hora discutiendo frente a ellos, sí es suficiente para que se alejen.
No basta con ser un padre presente físicamente. Hay que ser presente emocional, económica y espiritualmente. El amor que les brindas y el respeto que muestras por su madre o padre, es proporcional al que ellos reflejarán en ti.
En la ley te dan un horario, pero el respeto de tus hijos te lo ganas tú con tus acciones.
En Los Altos de Jalisco, muchos progenitores se están volviendo prescindibles de manera silenciosa por tres razones:
1. Compites con el otro progenitor
Continúas peleando con tu ex para demostrar que tienes la razón. Hablas mal de tu expareja con tus hijos, marcando sus errores en vez de sus aciertos. Compras regalos caros para dejar mal al otro, o permites que tu nueva pareja compre regalos costosos para ganarse la aceptación de tus hijos.
Cuando esto es detectado por tus hijos, interpretan que los pones a elegir un bando. Un hijo no quiere un padre que tenga la razón, quiere uno que le brinde paz.
2. Crees que visitar es lo mismo que estar
Esto ocurre cuando solo sacas a tus hijos de paseo, les compras dulces o regalos, pero no te interesas en cómo se sienten. Los llevas a comer o a jugar mientras le dedicas todo el tiempo a tu nueva pareja, negándote a irte, aunque ellos estén aburridos, todo por no tener conflicto con tu pareja.
Tus hijos no te recordarán por las salidas o los dulces, sino por el tiempo de calidad. Preguntarles cómo se sintió en ese lugar, cuál fue su parte favorita, si desea volver. Eso es paternidad presente, no turismo. Un niño valora más una salida al parque donde le brindas toda tu atención, que un viaje extravagante donde se complace a la nueva pareja.
3. Haces cosas para que te vea tu ex
Es dura y directa, pero pocas personas te lo dicen. Si estás teniendo éxitos para que los vea tu ex, en vez de tus hijos, sigues casado en un matrimonio de resentimiento.
Vestirte como le gustaba a tu expareja para que te vea, ir a lugares frecuentes para demostrar prosperidad, fotos en exceso demostrando felicidad actual. Tu ex no debe verte mejor, tus hijos deben verte sólido, fuerte y en paz. Tus hijos no desean que incomodes a su progenitor, buscan tranquilidad y seguridad cuando están contigo.
¿Cómo recuperar a tus hijos o mantenerlos cerca?
Demostrándoles que ellos son tu prioridad, no quedar bien con tu ex.
Habla positivamente de tu ex frente a ellos. Esto les hará saber que no estás resentido y que mantienes tu búnker de soberanía listo para ellos. Enfócate en ser presente en cuatro áreas:
Presente físicamente: recogerlos en tiempo y forma, jugar con ellos, abrazarlos, acompañarlos en entrenamientos, apoyar con tareas.
Presente emocionalmente: preguntarles cómo se sienten, validar sus emociones sin reprimirlas, acompañarlos tanto en la alegría como en la tristeza y el miedo.
Presente económicamente: enviar el dinero de sus gastos en tiempo y forma, no reclamar por gastos mínimos, brindar apoyo en actividades extracurriculares y seguridad médica inmediata.
Presente espiritualmente: brindarles una base, un lugar sagrado y privado donde puedan depositar esas emociones que les cuesta expresar y mantener la esperanza.
En Visome Psicología te acompañamos en tres reglas de entrenamiento:
1. Contacto cero de combates
Solo logística por escrito: horarios, escuela, salud, dinero, ubicación, fotos. Nada de reclamos, nada del pasado. Lo hablado no existe, lo escrito te protege. Si una plática escala a reclamos, se avisa que se dejará de contestar. No es ley del hielo, es límite sano. Responde de enterado y agradece la información extra.
2. Presencia de alto valor
Cuando estás con tus hijos, estás al 100 por ciento. Sin meter pláticas de tu ex, ni hacer preguntas para obtener información. Brinda la seguridad de que pueden contactar a su madre o padre si lo necesitan. Agradece si tu ex brinda apoyo cuando ellos lo soliciten.
3. Blindaje de búnker
Que tu espacio sea de protección, sano y amoroso. Evita peleas por llamadas o mensajes con tu ex frente a ellos. Sé flexible con cambios inesperados. Si tus hijos te cuentan cosas sobre tu ex, no lo uses como arma. Pon límites claros sobre convivencia y educación en tu hogar. Demuestra con hechos que tu hogar es un lugar seguro.
¿Listo para entrenar?
La salud mental no es magia. Es entrenamiento.
Si quieres mejorar la relación con tus hijos, acude a una asesoría psicológica de paternidades afectivas y efectivas. Es un espacio que ayuda tanto a hombres como mujeres, unos para no ejercer violencia, otros para no permitirla.
Dedícale una hora a la semana o cada quince días al aprendizaje que llevarás a tu vida cotidiana. Esa hora no borra los meses de actuar de manera insana, pero es donde inicia tu soberanía.
Busca ayuda en tu comunidad. No te conviertas en el progenitor de visitas turísticas, el cajero automático o la competencia de felicidad de tu ex. Conviértete en el progenitor indispensable para tus hijos, mediante la compañía, el amor y el respeto.
Las consultas en Visome no son para víctimas, son para progenitores soberanos que blindan el búnker de amor para sus hijos. Para padres que desean escuchar: "Quiero quedarme más tiempo contigo".
El divorcio no te quita a tus hijos. Son las acciones erróneas en la forma de relacionarte con ellos las que crean distancia.
Psic. Tgo. Javier Alejandro Cruz Vélez
Director de Visome Psicología
Centro de Especialidades en Tepatitlán de Morelos, Jalisco
Ubicados en Avenida Jacarandas #105, Col. Jardines de Tepa, Tepatitlán de Morelos.
Contacto: 378 129 6963