18/03/2026
Xiuhmolpilli es literalmente "El Atado de los Años".
* Xihuitl: Significa "año", pero también significa "turquesa", "hierba preciosa" o "cometa". Para los abuelos, el tiempo era algo precioso, verde, vivo.
* Molpia (o Ilpia): Significa "atar", "amarrar" o "juntar".
Es un momento astronómico que ocurría cada 52 años, cuando los dos grandes calendarios (el de 365 días y el ritual de 260 días) volvían a coincidir en su punto de origen.
Los abuelos, hacían una limpieza radical. Rompían sus vasijas de barro, barrían las casas y apagaban absolutamente todos los fuegos. En la oscuridad total, ataban un rollo de 52 carrizos (uno por cada año vivido en ese ciclo) y los enterraban o quemaban en las cenizas del fuego viejo. Era la muerte simbólica del pasado. Solo entonces, en el Cerro de la Estrella (Huixachtécatl), los sacerdotes encendían el Fuego Nuevo.
En ese momento, el día y la noche duran exactamente lo mismo. Es el momento cósmico del equilibrio perfecto entre nuestra luz y nuestra oscuridad interna. Es el despertar de la Madre Tierra (Tonantzin), y por lo tanto, el momento de sembrar la semilla (la intención) de lo que queremos ver crecer en nuestra vida este año.
Este 21 de marzo, párate descalzo sobre la tierra. Cierra los ojos. Respira el aire nuevo. Pregúntate en silencio: ¿Qué intención voy a sembrar hoy en mi corazón para que crezca este año? Visualiza esa meta, dale calor con tu fuego interno y confía en el proceso.
Feliz Renacimiento, familia. Que la medicina de la primavera abra todos sus caminos.