24/11/2025
En muchas familias, el conflicto entre los padres se convierte en una carga invisible para los hijos.
Cuando uno de ellos desvaloriza al otro, el niño queda atrapado en una lealtad dividida que afecta su autoestima, sus relaciones y su seguridad emocional.
Desde la psicoterapia familiar, entendemos que hablar mal del otro progenitor fragmenta el mundo interno del hijo: si una parte de su origen es rechazada, él también aprende a rechazarse.
El trabajo terapéutico no busca negar lo vivido, sino poner límites sanos, devolver responsabilidades a los adultos y liberar a los hijos de conflictos que no les corresponden.
Frase de reparación interna:
“No tomaré partido. Ustedes son los adultos; yo soy la hija. Honro mi historia y sigo mi camino.”