15/05/2026
💪 El ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina porque hace que los músculos necesiten más energía y, para obtenerla, aumentan la captación de glucosa desde la circulación sanguínea .
Durante la actividad física, especialmente el entrenamiento de fuerza y el ejercicio aeróbico, los músculos pueden “absorber “ glucosa en su interior mediante transportadores llamados GLUT-4, incluso sin depender completamente de la insulina.
Esto significa que el ejercicio actúa como una herramienta natural para reducir la glucosa en el cuerpo .
Además, con el tiempo, la actividad física disminuye la inflamación, mejora la función mitocondrial y reduce la acumulación de grasa relacionada con la resistencia a la insulina, favoreciendo un mejor control metabólico en general .
El ejercicio también ayuda a mejorar la respuesta de glucosa después de comer.
Después de una comida, especialmente si contiene carbohidratos, la glucosa en el cuerpo aumenta de manera natural.
Sin embargo, cuando los músculos han sido activados mediante ejercicio, son capaces de captar una mayor cantidad de glucosa para reponer sus reservas de glucógeno, disminuyendo así los niveles de glucosa después de comer .
El entrenamiento frecuente permite que este efecto se mantenga a largo plazo, ayudando a que el cuerpo maneje mejor la glucosa después de cada comida.
Mantener buenos niveles de glucosa después de comer es fundamental para el control de la diabetes porque comer es algo que vamos a estar haciendo todos los días y es una de las variables más importantes que puede determinar el control o descontrol de diabetes 2 .
Si hay descontrol después de comer , se asocia con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, inflamación, estrés oxidativo y complicaciones como daño renal, ocular y neurológico.
Además, muchas personas pueden tener glucosa en ayuno aparentemente normal pero presentar elevaciones importantes después de comer, lo que también aumenta el riesgo metabólico.
Por eso, controlar la glucosa postprandial mediante alimentación adecuada, actividad física y hábitos saludables es una estrategia clave para prevenir complicaciones y mejorar la salud metabólica a largo plazo.