02/04/2026
A veces juzgamos lo que no comprendemos…
Vemos a un niño que no se queda quieto, que no se concentra, que parece “juguetón” o “inquieto”, y rápidamente llegan las quejas, los regaños y, tristemente, hasta los golpes. Creemos que necesita disciplina, que “le falta educación”, sin detenernos a pensar que quizá está luchando una batalla que no podemos ver.
La ignorancia duele… y lastima más cuando se convierte en gritos, en castigos, en rechazo.
Hay niños que viven en un mundo diferente, un mundo azul lleno de sonidos, sensaciones y emociones que nosotros no logramos entender. Un mundo en el que todo puede ser abrumador, confuso y difícil. Y mientras ellos intentan adaptarse, nosotros, en lugar de acompañarlos, muchas veces los juzgamos.
No es que no quieran obedecer… es que no siempre pueden. No es que no escuchen… es que perciben el mundo de otra manera. No es que sean “difíciles”… es que necesitan comprensión.
El autismo no siempre es visible, pero sí profundamente real.
Hoy hagamos conciencia: antes de gritar, observemos; antes de castigar, entendamos; antes de juzgar, informémonos. Porque para ellos ya es difícil vivir en un mundo que no siempre los comprende… pero para nosotros debería ser más fácil aprender a mirarlos con amor.
Seamos parte del cambio. Seamos empatía. Seamos respeto. Seamos conciencia 💙