11/08/2026
He perdido mucho.
He perdido relaciones que pensé que serían para siempre.
He perdido trabajos, estabilidad, planes y versiones de mí misma que creí que eran definitivas.
Fui abogada. Trabajé durante muchos años en gobierno. Estuve casada. Me divorcié. La maternidad también me obligó a cuestionar muchas cosas y a construir una vida diferente a la que había imaginado.
Y no, mi vida no ha sido lineal.
He tenido que cambiar de rumbo cuando no quería hacerlo.
He tenido que soltar cuando todavía amaba.
He tenido que empezar de cero cuando lo último que quería era volver a empezar.
He vivido momentos muy dolorosos. De esos en los que no sabes quién eres sin aquello que acabas de perder.
Y quizá eso sea lo más difícil de perder algo: no solamente pierdes a una persona, un trabajo o una vida… a veces también pierdes la versión de ti que existía dentro de esa historia.
Pero aquí estoy. Y hoy puedo decirte algo que no te digo desde la teoría, sino desde haberlo vivido: Puedes perder lo que tienes y volver a conseguirlo. Incluso puedes conseguir mucho más.
Pero hay algo que no puedes perder, aunque en el momento no puedas verlo:
quién eres.
Eso nunca estuvo en riesgo. Porque cuando todo se cae, cuando ya no tienes dónde sostenerte, empiezas a descubrir de qué estás hecha.
Yo he tenido que reconstruirme.
Cambiar mis estructuras.
Cuestionar mis creencias.
Soltar identidades.
Convertirme en alguien que antes ni siquiera sabía que podía ser.
Y cada vez que pensé que la vida me estaba quitando, con el tiempo entendí que también me estaba haciendo espacio.
Hoy tengo una vida que en muchos sentidos no se parece a la que imaginé.
Y, sin embargo, es profundamente mía.
Así que si hoy estás perdido porque terminó una relación, porque perdiste un trabajo, porque se derrumbó un proyecto o porque la vida te obligó a comenzar otra vez…no confundas el final de una etapa con el final de tu historia.
Tal vez no estás perdiéndolo todo.
Tal vez estás perdiendo lo que ya no podía acompañarte hacia quien estás por convertirte.
Y créeme…a veces la vida no te devuelve lo que perdiste.
Te devuelve algo mucho más grande:
te dev