16/08/2026
El gran malentendido: ¿Qué significa realmente “matar al ego”?
Cuando tradiciones como el Budismo, el Advaita Vedanta o ciertas corrientes espirituales hablan de “la muerte del ego” (Ego Death), no se refieren a destruir tu mente, tu nombre o tus gustos.
El problema del ego el “ego” en este contexto es la ilusión de separación y el apego excesivo. Es la creencia de que eres un ente aislado del resto del universo, aferrado al sufrimiento, a las etiquetas y al miedo.
Muchas personas interpretan esto como “debo reprimir mis emociones, no desear nada, volverme frío y no tener personalidad”. Esto suele derivar en lo que la psicología llama evitación espiritual (spiritual bypassing), donde la persona intenta volverse “tan pura” que termina desconectada de la realidad y de sus relaciones humanas.
¿Por qué no creo que debemos “matar” al personaje?
Tu personalidad (tus gustos, tu sentido del humor, tu historia, tus talentos, tus imperfecciones) es tu vehículo para experimentar la realidad tridimensional.
El personaje es el avatar en la pantalla (tu personalidad, tu cuerpo, tu ego).
Si “matas” al avatar, simplemente se acaba el juego. No puedes interactuar con el mundo sin un personaje. La clave no es destruir el control ni la pantalla, sino recordar quién tiene el control en las manos.
El ego para mi es una herramienta de supervivencia.
El ego y la personalidad te sirven para
poner límites saludables frente a otros.
Tener metas, crear arte, construir proyectos y disfrutar de placeres mundanos.
Protegerte del peligro (saber que tienes un nombre, una dirección y que no debes cruzar la calle sin mirar).
Sin un ego funcional, terminarías en un estado de apatía o incompetencia social. La diferencia clave está en la relación que tienes con tu personalidad .
Creo yo no vine a este mundo a volverme un bloque de piedra sin emociones ni preferencias. Vine a jugar, a sentir y a crear.
La meta para mi no es matar al personaje, sino dejar de ser su rehén. Cuando dejas de tomarte el juego tan en serio, el personaje deja de sufrir por todo y empieza a disfrutar la partida.