13/08/2026
Mi primer proceso y embarazo de fer! Fotos 2016
Hay algo que aprendí después de 15 años trabajando en control de peso:
una historia de transformación no empieza el día que decides contarla en redes.
Hoy es muy fácil construir contenido alrededor de resistencia a la insulina, SOP, obesidad, metabolismo, “antes y después” y convertir una experiencia personal en una estrategia de marketing.
Pero yo siempre les voy a pedir algo diferente:
NO VEAN UNA FOTO. VEAN LA LÍNEA DEL TIEMPO.
En 15 años solamente he tenido una subida importante de peso, y ocurrió después de un tratamiento con corticoides. Fuera de ese episodio, mis fluctuaciones han sido aproximadamente de 2 a 5 kilos.
He tenido tres embarazos.
He vivido cambios hormonales.
Tengo 41 años.
Mi cuerpo ha cambiado, naturalmente.
Pero mi historia está ahí, completa y públicamente documentada.
Cuando perdí 24.5 kilos en aproximadamente 90 días, no desaparecí para regresar con un cuerpo intervenido y después atribuirle el resultado a un producto.
Y todavía hay algo que considero más importante:
MIS RESULTADOS NO TERMINAN EN MÍ.
Cuando desarrollo un protocolo, existen clientas que también han obtenido resultados. Porque si el único gran testimonio de una marca es quien la vende, entonces yo también tendría preguntas.
No tengo absolutamente nada contra las cirugías estéticas, los medicamentos para obesidad ni los tratamientos médicos. Si están correctamente indicados, son decisiones personales.
Lo que sí defiendo es la TRANSPARENCIA.
Si para conseguir una transformación participaron medicamentos, inyecciones, cirugía, alimentación, ejercicio o cualquier otra intervención, el consumidor merece saberlo antes de que esa transformación sea utilizada para venderle un producto.
Y otra cosa:
estar en Liverpool no convierte automáticamente un suplemento en eficaz.
Vender muchísimo en TikTok Shop no lo convierte automáticamente en seguro.
Tener un marketing extraordinario tampoco convierte una historia personal en evidencia científica.
Todo eso puede demostrar que alguien sabe vender.
Yo quiero demostrar que sé permanecer.
No he necesitado cambiar una y otra vez de marca, de nombre o de historia. Durante 15 años he puesto mi cuerpo, mi trabajo, mis resultados y mi nombre frente a ustedes.
Por eso no les digo:
“Miren cómo me veo hoy”.
Les digo algo muchísimo más difícil:
MIREN CÓMO ME HAN VISTO DURANTE 15 AÑOS.
Tres embarazos. Una sola subida importante con una causa concreta. Variaciones normales de 2 a 5 kilos. Un proceso de −24.5 kg. Y resultados que no solamente existen en mí, sino también en mujeres que han confiado en mis protocolos.
Una fotografía puede vender una historia.
Quince años cuentan la verdad completa.
Y lo maravilloso de llevar tantos años públicamente aquí es que ni siquiera tengo que pedirles que crean en mi memoria: Facebook tiene memoria por mí. Ahí siguen publicaciones de 2016 con fotografías mías desde 2010, 2012 y 2015. Mi historia no la estoy reconstruyendo hoy para venderles algo; estaba publicada mientras la estaba viviendo
Y mi historia incluso permite regresar más atrás.
2009: mi primer embarazo, con Sammy. En ese embarazo aumenté aproximadamente 14.5 kilos.
2010: ya existen fotografías públicas de mi proceso.
2012: nuevamente hay fotografías y publicaciones que documentan cómo estaba mi cuerpo años antes de que las redes se convirtieran en lo que son hoy.
2015: segundo embarazo, ahora de Fernanda. Para entonces ya habíamos desarrollado suplementos y protocolos de Natuform que formaban parte de mi estilo de vida y de mi propio proceso. En ese embarazo mi aumento total fue de aproximadamente 7–8 kilos.
2016: nace Fernanda, y las publicaciones de aquella época siguen ahí. No son fotografías que saqué hoy de una carpeta para inventar retrospectivamente una historia.
Por eso para mí hay una diferencia enorme entre contar hoy cómo supuestamente ocurrió una transformación y tener una transformación documentada mientras estaba ocurriendo.
Facebook tiene mejor memoria que cualquiera de nosotros. 😂
Mi historia no comenzó cuando TikTok se puso de moda, ni cuando hablar de resistencia a la insulina, SOP y metabolismo se convirtió en contenido.
Mi historia ya estaba publicada.
Y esa es precisamente la tranquilidad que me dan estos 16 años de trayectoria: no necesito reconstruir mi pasado para que coincida con lo que vendo hoy.
El pasado sigue ahí.
Y después de tantos años hay algo que también puedo decir: jamás me han visto demacrada, enferma o desmejorada al grado de pensar: “si así se ponen con sus suplementos, mejor busco otra opción”.
Porque cuando una transformación se utiliza para vender, también vale preguntarse qué hubo realmente detrás: suplementos, cirugías, procedimientos o medicamentos para bajar de peso.
Y si hubo maneras alternas, también se dicen. Porque una cosa es vender un resultado y otra muy diferente contar completa la historia de cómo se consiguió.
Mi cuerpo y mi historia llevan 16 años dando la cara por lo que vendo.